Tanto para un vehículo de carreras todoterreno de altas prestaciones como para un coche impreso en 3D, cada uno de los engranajes debe funcionar como un reloj, y los fijadores de roscas Loctite garantizan que los elementos de fijación cumplan su función con garantía. Local Motors, empresa que fabrica coches open source, ha confiado en la marca para construir el Rally Fighter, un vehículo todoterreno de altas prestaciones, y el Strati, el primer coche totalmente hecho en una impresora 3D con tan solo 49 piezas.

El objetivo era asegurar que el Rally Fighter soportara las condiciones extremas de las carreras sin un mantenimiento constante, así como eliminar del Strati las más de 25.000 piezas que se encuentran en un coche habitual. Los vehículos todoterrerno como el Rally Fighter están sujetos a golpes y vibraciones que pueden hacer temblar incluso las tuercas y los tornillos más robustos. En el Strati, cada una de las 49 piezas es esencial, por lo que garantizar que esas tuercas y tornillos se mantuvieran ajustados era crítico para hacer realidad el concepto del Strati de Local Motors.

“La gente piensa en juntar las piezas pero no en cómo hacer que se mantengan fijas en su sitio, y cuando les presentamos a Loctite descubren un mundo totalmente nuevo”, ha declarado Jay Rogers, cofundador y CEO de Local Motors. En este sentido, la aplicación de fijadores de roscas Loctite a esos elementos de fijación dio a la compañía, según destaca, “la confianza de saber que cuando sus mecánicos apretaran una tuerca o un tornillo, se mantendrá en su sitio, incluso bajo las duras condiciones de las carreras todoterreno”.