Desde hace años, el número de vehículos propulsados en España por gas natural no ha dejado de crecer, un dato que ha convertido a este combustible alternativo como el más utilizado después de los combustibles convencionales. En esta carrera en la evolución, Fuchs pone a disposición de sus clientes una completa gama de aceites específicos para este tipo de motores.

Fuchs dispone de una gama completa de lubricantes desarrollados para obtener el máximo rendimiento para motores de gas de vehículos pesados que, aparte de contar con la garantía del primer fabricante independiente de lubricantes, poseen las aprobaciones y homologaciones de los principales fabricantes. Se trata de Titan Cargo PRO GAS 5W-30, SAE 10W-40 y 15W-40.

Los motores de gas trabajan a temperaturas muy altas lo que promueve la formación de óxidos de nitrógeno (Nox) al combinar nitrógeno con oxígeno procedente del aire de combustión. Además, estos motores son más propensos al desgaste de las válvulas y de sus asientos, lo que se debe a la naturaleza seca y limpia de la combustión dentro del motor y a la carencia de hollín o compuestos de plomo que normalmente lubrican las válvulas. Por esta razón el nivel de ceniza sulfatada es mucho más crítico que en motores gasolina o diésel. Los altos niveles de depósito de ceniza pueden causar un encendido prematuro y la presencia de suciedad en las bujías podría provocar encendidos defectuosos, válvulas quemadas, etc. Generalmente es importante utilizar un aceite con bajo contenido en cenizas.

De un aceite utilizado en un motor de gas se espera un mayor control de la oxidación y de la nitración. Las temperaturas más altas experimentadas por los motores de gas promueven la formación de óxidos de nitrógeno y al reaccionar con el aceite dan lugar a un aumento de la viscosidad, causada por la polimerización del aceite; un desgaste corrosivo causado por productos ácidos principalmente ácido nítrico; formación de depósitos en el motor causados por fangos y barnices; y un bloqueo del filtro causado por fangos.

En 2016, se matricularon en España más de 1.100 vehículos propulsados por gas natural y actualmente el parque total asciende ya a 6.100 unidades, la mayor parte de ellos pesados y de utilización intensiva, según explica Manuel Lage, secretario general de Gasnam. El uso de gas natural como combustible para esta flota hace que se dejen de consumir anualmente más de 142.000 toneladas de diésel. Además, supone un ahorro por kilómetro recorrido del 30% respecto al diésel y del 50% respecto a la gasolina.

El GNC es el combustible urbano recomendado para turismos, taxis y vehículos comerciales ligeros, así como para los pesados urbanos. Los distintos fabricantes ya ofertan en Europa un total de nueve marcas y 24 modelos de turismos y vehículos comerciales ligeros. En nuestro país, las estimaciones de crecimiento de vehículos con GN son muy altas, con una previsión de 4.000 unidades de GNL y 36.000 de GNC en 2025.