Los automóviles eléctricos actuales usan baterías para almacenar la electricidad que necesitan para funcionar, pero hay dos problemas que limitan el actual concepto de movilidad eléctrica. En primer lugar, la fabricación de estas baterías requiere de cobalto y litio como materias primas. Sin embargo, las reservas de estos materiales son limitadas.

En cuanto al repostaje, la carga requiere de horas de espera y las estaciones para vehículos eléctricos son muy escasas. Para que se lleve a cabo un uso masivo y eficiente de vehículos eléctricos, la red de estaciones de carga tendría primero que expandirse notablemente.

“Pero el suministro inicial, el almacenamiento y el consumo posterior no serán exitosos al pretender reemplazar al motor de combustión interna actual, en el caso de que se mantengan las condiciones actuales respecto a la movilidad eléctrica”, aseguran desde el Grupo Neutrino.

La solución a estos problemas radica en la producción de electricidad a través del propio vehículo. Incluso los motores utilizados hoy en los híbridos son muchos más eficientes como generadores de energía que la producción de energía de las centrales eléctricas de carbón. La batería ha de servir como un búfer y, por tanto, su tamaño debe ser manejable. Según la empresa, “la política debe estar abierta a nuevas ideas respecto a esta cuestión”. El vehículo híbrido es una buena solución para un futuro a corto plazo. Al mismo tiempo, el desarrollo de plantas de energía de neutrinos a pequeña escala está avanzando. Los primeros modelos serán diseñados para producir 5 kWh.

Con su marca Pi, el Grupo Neutrino demuestra que sus pequeñas centrales eléctricas, actualmente en fase de desarrollo, pueden convertir cantidades infinitas de energía a partir de partículas invisibles. El proceso es similar al de la energía fotovoltaica, que transforma la luz solar visible en energía. La gran ventaja de la tecnología neutrino es que funciona incluso en la oscuridad total, puesto que esta forma de energía está disponible de manera constante. Con un peso del automóvil de 320 Kg y una velocidad constante de 80 km/h, es teóricamente posible transitar por una carretera llana llevando a bordo una fuente de energía de 5 kWh. Por tanto, sólo se necesita una pequeña batería para que el automóvil funcione.

Tanto la marca como el modelo se llamarán Pi. En el caso de que se requieran velocidades más altas o vehículos de mayor peso, se necesitarán unidades suplementarias de almacenamiento más grandes o convertidores de energía más potentes. Según el grupo, "los políticos han de valorar las diferentes opciones y exigir de manera firme lo que es técnicamente posible a través de la normativa legal oportuna". “Si la política sigue sin poner verdaderas soluciones sobre la mesa, el desarrollo de la movilidad se encontrará en un callejón sin salida. La tecnología actual no permite el desarrollo de baterías adecuadas para la movilidad eléctrica masiva. Es necesario desarrollar nuevos sistemas y tecnologías, aunque solo sea a modo de transición hacia el futuro”, aseguran desde la empresa.

Los vehículos eléctricos de la marca Pi incorporan a bordo una planta de energía libre de contaminantes. Como resultado, las emisiones no sólo se modifican, como es el caso de la tecnología de almacenamiento actual, sino que se evitan. Además, la tecnología de neutrinos no depende de materias primas cada vez más escasas. Los cables sólo serían necesarios en este sistema si se llegara a desarrollar el automóvil desde el receptor de energía eléctrica de las redes públicas hasta el productor y proveedor de las mismas.