Con motivo de la reciente celebración del Día Mundial de la Propiedad Intelectual, el 26 de abril, desde ISI Condal ha publicado un post en el que revisa el tema de la piratería en el aftermarket de automoción en nuestro país, donde este problema afecta principalmente a software (diagnosis, búsqueda información técnica) y equipos de diagnosis para talleres de reparación.

Aparte de la estructura policial y judicial del estado, la principal organización de lucha contra la piratería en el aftermarket es la Comisión Antipiratería para el Automóvil (CAPA), nacida en 2011 como una iniciativa de Ancera-Afiba y formada por 17 miembros, entre fabricantes de equipos y software, distribuidores y asociaciones del sector.

Entre los riesgos para los usuarios, ISI Condal subraya el hecho de que la seguridad se ve seriamente afectada: “los equipos de diagnosis ilegales utilizan un software no original que no garantiza la seguridad de los ocupantes del vehículo ya que puede provocar la desactivación o desconfiguración de funciones necesarias como, por ejemplo, el airbag”.

Desde julio de 2015, el uso de software (diagnosis, búsqueda información técnica) y equipos de diagnosis piratas supone un delito que puede castigarse con penas de hasta seis años de prisión para los administradores de la empresa. Además, la consecuencia más inmediata para un taller mecánico que utilice software o equipos de diagnosis piratas es económica, ya que el producto adquirido de forma ilegal no dispone de garantías, soporte de uso ni actualizaciones.

Desde ISI Condal recomiendan denunciar estas irregularidades de forma online a CAPA, que revisará la información facilitada, lo pondrá en conocimiento del cuerpo de seguridad competente y presentará formalmente la denuncia.