Los Gases Fluorados o HFC son hidrofluorocarburos compuestos de Hidrógeno (H), Flúor (F) y Carbono (C). Se trata de sustancias refrigerantes que se utilizan en los aparatos de aire acondicionado, como los de los vehículos. Sirven para reducir o mantener la temperatura de un ambiente por debajo de la temperatura del entorno. Dado que se trata de gases de efecto invernadero, su uso y comercialización están regulados por la normativa europea y española.

Desde enero de 2015, se les aplica una normativa europea que tiene reflejo en la legislación española, explica Isi Condal en su blog. El objetivo principal de esta legislación es la reducción del uso de Gases fluorados de efecto invernadero en un 70% de cara al año 2030. Esta normativa regula los siguientes aspectos:

  • Condiciones a la comercialización de productos y aparatos específicos que contengan Gases Fluorados de efecto invernadero o cuyo funcionamiento dependa de ellos.
  • Límites cuantitativos para la comercialización de hidrofluorocarburos (HFC).
  • Registro electrónico de cuotas de comercialización de HFC por parte de las administraciones de los diferentes países de la Unión Europea.

En cuanto a las obligaciones que tiene un distribuidor de recambios en relación a la venta de Gases Fluorados, Isi Condal indica que sólo los clientes finales del producto tienen que pagar impuestos especiales por los Gases Fluorados.

Un distribuidor que sólo los comercializa no tendrá que pagar nada pero sí aplicar el tipo impositivo correspondiente, que varía en relación al tipo de Gas Fluorado. Además, tendrá que acreditarse como revendedor de Gases Fluorados y tramitar la obtención de la tarjeta de Proveedor CAF ante la Agencia Tributaria. Antes de vender Gases Fluorados a tus clientes, deberá diferenciar si se trata de un cliente final (en este caso paga impuestos) o bien si se trata de un revendedor (con tarjeta de Cliente CAF: en este caso no pagan los impuestos). Igualmente, deberá presentar a la Agencia Tributaria las declaraciones de impuestos relacionados y llevar un registro de existencias de los productos con Gases Fluorados.

Un distribuidor que sí use Gases Fluorados (si tiene taller, por ejemplo), tendrá que pagar el impuesto correspondiente y presentar ante la Agencia Tributaria el Modelo 587-Liquidación Gases Fluorados Efecto Invernadero, además de solicitar un certificado de empresa que acredite que está autorizada a manipular este tipo de gases. Este certificado de empresa lo facilita en cada Comunidad Autónoma el organismo oficial correspondiente.

Los trabajadores que realicen el trabajo de manipulación de los Gases Fluorados tienen que acreditarse como manipuladores autorizados de este tipo de gases. Para ello, deberán superar un curso de formación específico que incluya un examen y que les dé una certificación oficial. El certificado que se obtiene es el de “Competencia para la manipulación de sistemas frigoríficos que empleen refrigerantes fluorados destinados a confort térmico de personas instalados en vehículos”. Es recomendable consultar para cada Comunidad Autónoma el listado de centros de formación autorizados para impartir este tipo de curso.

Por otro lado, si se distribuyen Gases Fluorados, además de aplicar los impuestos, se deberá presentar ante la Agencia Tributaria los modelos 586 (declaración informativa) cada año y 587 (declaración-liquidación) cada cuatro meses. El software IsiParts está preparado para gestionar la compra y la venta de Gases Fluorados, así como para enviar a la Agencia Tributaria los listados y ficheros que solicita en las declaraciones 586 y 587.