La correa de servicio transmite la rotación de la polea del cigüeñal a las poleas de los diferentes servicios auxiliares: mueve el compresor del aire acondicionado así como el alternador, y en muchos vehículos, la bomba de la dirección asistida y la bomba del agua. En caso de que se produzcan daños en la correa de servicio, todos estos accesorios se ven afectados en su funcionamiento, con el riesgo de que se produzcan incluso daños muy graves.

Aunque la correa de servicio generalmente está formada por un sólo componente, algunos vehículos están equipados con diferentes correas para diferentes accionamientos de servicio.

Las correas de servicio deben reemplazarse en caso de desgaste cuando están dañadas o se han puesto rígidas por el paso del tiempo. Desafortunadamente, no se producen avisos de que se vaya a producir un fallo inminente de la correa de servicio, a pesar de que un fallo de ésta puede bloquear potencialmente todas o parte de las funciones del vehículo completo.

Por lo tanto, la correa de servicio debe inspeccionarse al menos una vez al año después de los cuatro primeros años de vida del vehículo, para comprobar su estado y sopesar la necesidad de una sustitución anticipada. Según Japanparts Group, “esta indicación es omitida con demasiada frecuencia por los fabricantes de automóviles”.

Con una cobertura del 96% del parque móvil en circulación, Japanparts Group presenta una gama de más de 1.000 referencias disponibles para vehículos asiáticos, europeos y americanos.

Los productos de las marcas Japanparts, Ashika y Japko cuentan con materiales de calidad y con un dimensionamiento de acuerdo con las especificaciones de las empresas fabricantes originales, lo que garantiza la intercambiabilidad con las piezas originales. La garantía de 24 meses convierte a las válvulas en una alternativa válida de igual calidad que el producto original.