Liqui Moly, firma alemana especializada en lubricantes, lleva desde décadas involucrada en el automovilismo, patrocinando en la actualidad la serie de turismos TCR y el campeonato del mundo de MotoGP.

Mientras en el TCR, el equipo Liqui Moly Engstler participa con tres coches, en MotoGP es patrocinador del piloto de Moto2 Sandro Cortese y además realiza publicidad en pista.

 

Los responsables de la compañía consideran que hay tres razones para invertir millones de euros cada año en automovilismo.

La primera es obvia, la conciencia de marca, pues estar presente en eventos mundiales como MotoGP difunde la palabra de la boca y lleva el logotipo azul y rojo, no sólo a los cientos de miles de espectadores en la pista, sino también a millones de personas que siguen las carreras en la televisión o en línea.

La segunda razón son los clientes: Liqui Moly invita a los que ya tiene y a potenciales a estos certámenes para disfrutar un rato agradable juntos y poder discutir sobre planes y estrategias.

Finalmente, la prueba de producto, debido a que la competición lleva al estrés extremo, no sólo en el aceite de motor. Se trata del entorno perfecto para probar los productos de la marca y trabajar en nuevos.