Los sistemas de inyectores-bomba se emplean en los motores diésel y son utilizados principalmente por las marcas del Grupo Volkswagen, mientras otras se decantan principalmente por el common rail. Ambos sistemas cuentan con diferencias que son determinantes a la hora de trabajar con ellos en el taller, como para realizar una simple medición de la presión, recoge un artículo del Blog Ruta 401 de Loctite.

En el sistema de inyector-bomba la presión y la inyección del combustible se realiza de forma independiente para cada cilindro en la propia cámara de combustión de cada uno de ellos, mientras que en el sistema common rail, la presión se genera en un conducto aparte que es común a todos los cilindros, de forma que los inyectores sólo se encargan de pulverizar el combustible.

En caso de que la inyección en un sistema common rail muestre algún síntoma de avería, el problema será detectado por el sensor del circuito, que enviará la información del fallo a la ECU (unidad central o centralita) del vehículo. Por lo tanto, resulta sencillo determinar el tipo de avería mediante el uso de una máquina de diagnosis.

Sin embargo, en el caso de los inyectores-bomba, no existe un sensor mediante el cual se pueda medir la presión y enviar la información a la centralita, por lo que la medición se debe realizar de forma manual mediante el uso de testeadores y aparatos de pruebas. La medición se ha de realizar directamente sobre la bomba de alta presión, en el tornillo que la propia bomba trae para ese fin. Este método es efectivo porque la presión existente en la bomba de alta presión durante el arranque es similar a la del circuito de realimentación.

Antes de proceder a quitar el tornillo, es necesario limpiar toda la zona con un producto como Loctite SF 7840 para evitar que queden restos de suciedad o impurezas. Cuando la zona esté limpia, se quita el tornillo y se sustituye por un racor o tornillo hueco. Este tornillo permite acoplar al aparato de medición al sistema para realizar las pruebas de presión con un manómetro que mida en bar. A continuación, se arranca el vehículo y se comprueba que la presión es la marcada por el fabricante en el manual de reparación del modelo de vehículo en cuestión.