Cuatro son los conceptos en los que se basa una estrategia de marketing, según explica Loctite en una entrada de su Blog Ruta 401:

  1. Producto. En el caso de un taller, el producto es el propio servicio. Para poder prestar un servicio de calidad, no sólo debe atenderse a aspectos como la formación de los profesionales y la calidad de los materiales, sino que también el resto de detalles que abren y cierran el ciclo del servicio: atención al cliente.
  2. Precio. El precio es el factor que impacta de manera más inmediata en los resultados económicos de la empresa. Así, la opinión del cliente con respecto al coste del servicio ofrecido afecta directamente a los resultados del taller.
  3. Distribución. En el caso de un taller, la distribución debe enfocarse a garantizar que el suministro de materiales y recambios sea ágil para optimizar al máximo los plazos de reparación.
  4. Promoción. En este campo, los talleres pueden recurrir a técnicas como la promoción de ventas (descuentos, rebajas, regalos, tarjetas de fidelización, etc), la exposición, la publicidad, el merchandising y los patrocinios, por ejemplo. La finalidad dar a conocer el nombre de la marca y ofrecer una imagen única que capte la atención de los usuarios y les genere confianza. Para ello, Internet es la herramienta. Es importante destinar un presupuesto acotado y preciso para promocionar el taller. En este sentido, acudir a profesionales del marketing puede ayudar a sacar el máximo provecho de la estrategia.

Los cinco mensajes que debe transmitir el taller son los siguientes:

  1. “Mi taller genera confianza”. Cualquier taller debe ser transparente y mostrar al cliente las bondades del taller y de la marca. Debe defender la calidad del taller por encima de cualquier otro y hacer ver al cliente las ventajas que aporta. Los clientes valoran significativamente una recepción activa que ofrezca la posibilidad de examen del vehículo en su presencia. Si el usuario dispone de una amplia información acerca de la reparación, no sólo confiará en el taller, sino que entenderá mejor los conceptos incluidos en el presupuesto. Además, esta técnica ayuda al asesor de servicio a definir el perfil del cliente y conocer sus preferencias para prestar un servicio personalizado.
  2. “Mis recambios son de calidad”. Es fundamental seleccionar consumibles y recambios de buena calidad para poder ofrecer una garantía fiable, pero también es imprescindible promocionarlos. Sólo si un taller confía en los productos que emplea, podrá trasladar esta confianza a sus clientes.
  3. “Mis mecánicos no tienen rival”. Para que el taller sobreviva en un entorno altamente competitivo como es el sector automovilístico, es importante invertir en la formación continua de su equipo para que desarrollen un perfil polivalente. La formación y la motivación de los técnicos del taller son imprescindibles para garantizar la mayor calidad. Asimismo, dar a conocer las habilidades de los profesionales de taller a los clientes es una buena forma de generar confianza, fidelizar y atraer clientes. Es tan fácil como colgar vídeos en Youtube o en las redes sociales para mostrar algunos de sus trabajos, u organizar concursos de mecánica en los que participen miembros del equipo.
  4. “Mi servicio es rápido”. Nada de dar largas al cliente o hacerle esperar por tiempo indefinido. El cliente debe sentir en todo momento que solucionar su problema es una prioridad y que el taller está haciendo todo lo posible para ello. Lo importante no es promocionarse como un taller mecánico que atiende a sus clientes de forma inmediata, sino como un taller que es realista y cumple con las expectativas.
  5. “El servicio posventa es tan importante como la venta”. Los clientes invierten mucho tiempo tomando la decisión de comprarse un coche, por lo que el servicio que ofrece el taller también es muy importante para ellos. Por ello, hacer un buen trabajo y solucionar los problemas de los usuarios es la mejor forma de fidelizarlos para que acudan de nuevo ante cualquier revisión o avería.