Los fabricantes de automóviles, como nos indican en el blog reparacion-vehiculos.es, intentan reducir el número de piezas e integrarlas cada vez más, pero todavía quedan demasiados elementos que necesitan de fijación. Además, piezas como roscas o tornillos necesitan la ayuda de productos de sellado para resistir la vibración y los elementos físicos a los que se enfrentan en un automóvil.

 

Tener un adhesivo a mano en el taller puede ayudar en muchas ocasiones: su uso en reparaciones es más habitual de lo que pensamos, ya que aúnan calidad y rapidez en todos sus usos.

De la misma forma, proveen de una fiabilidad y una durabilidad excepcional. Obviamente, los adhesivos de taller tienen una composición química que asegura mayor unión y fortaleza, pero sobre todo una enorme resistencia mecánica y medioambiental.

Los adhesivos epoxi proporcionan alta resistencia y grandes prestaciones. Se trata de adhesivos rígidos y resisten grandes tensiones y cargas. Un excelente ejemplo es el Teroson EP 5055, que se caracteriza por tener una gran resistencia en uniones de todo tipo de panelería.

Gracias al formato que presenta de cartucho único, se puede emplear en cualquier pistola convencional para cartuchos siendo su aplicación muy sencilla y precisa, mediante la boquilla de mezcla que incorpora el cartucho.

Los adhesivos para el taller suelen ofrecer una gran resistencia a la tracción y compresión, así como una elevada resistencia a elementos externos como agua, gasolinas, aceites y a disolventes convencionales.
Algunos pueden aplicarse bajo el agua e incluso utilizarse como conductores térmicos, como la masilla reparadora amasable Loctite EA 3463. Esta masilla actúa rápidamente, ya que en pocos minutos puede arreglar todo tipo de fugas e imperfecciones superficiales en metales, materiales de construcción y muchos plásticos.