La introducción en enero del nuevo software empresarial se ha convertido en un “rompecabezas” para Liqui Moly. Lo que debía ser la solución para simplificar procedimientos y reducir costes se ha convertido en todo lo contrario, según la compañía, y echa a perder el balance de cuentas del semestre. “Si estuviéramos cotizando en bolsa, tendría que emitir una alerta por la reducción de beneficios”, afirma Ernst Prost, director gerente de la empresa.

El software empresarial se encarga de la gestión de compras, el control de la producción, el procesamiento de las entregas y la emisión de facturas. Por ello, su importancia es fundamental para la buena marcha de Liqui Moly. El software anterior llevaba décadas en uso y había llegado al límite de sus prestaciones. Su sustitución se preparó durante años y se ejecutó aprovechando el cambio a 2019.

Sin embargo, en lugar de lidiar con pequeños desajustes típicos de la puesta en marcha, hay graves problemas que persisten hasta la fecha. Problemas que afectan directamente la actividad de la empresa. En palabras de Ernst Prost, “a pesar de que contamos con la asistencia de marcas de software de renombre, todavía no hemos conseguido producir y suministrar al nivel que esperábamos tanto nosotros como nuestros clientes”.

Prost ernst liqui moly

“Los clientes se quejan y enfadan con razón”, reconocen desde Liqui Moly. Según el director gerente, "durante mi carrera profesional nunca había tenido que disculparme tantas veces ante mis clientes como en este último semestre. Me duele muchísimo constatar nuestro nivel de rendimiento en estos momentos". Y esto conlleva gastos adicionales para la empresa, por ejemplo, por contenedores que sólo se cargan a media capacidad, por empresas de transporte que esperan por la carga más tiempo del programado o por el transporte aéreo de mercancías cuando con la vía marítima ya no se llega a tiempo.

"Nuestros clientes no tienen culpa de nuestros problemas, por eso, hacemos todo lo que está en nuestras manos para que los efectos adversos que sufran sean mínimos y asumimos los gastos adicionales", añade Prost, que destaca la suma de más gastos. "A los enormes costes vinculados a la adaptación al nuevo software, hay que añadir los que generan la búsqueda de errores y la resolución de problemas".

Todo esto deja un rastro visible en las cifras de negocios. En comparación con el primer semestre de 2018, la cifra de ventas disminuyó a 259,6 millones de euros, un 0,8%, debido a que el gran volumen de pedidos no se pudo procesar por completo a causa de problemas informáticos. Los beneficios para el semestre cayeron en casi un 30% y se situaron en 11 millones de euros. "Jamás me hubiera imaginado que la introducción de un nuevo software podría poner en jaque a una toda una empresa en pleno siglo XXI", indica Ernst Prost.

Acostumbrada a más ventas y ganancias año tras año, la situación actual sorprende por completo a la empresa. Sin embargo, gracias al gran nivel de rendimiento, sólo supone una pequeña caída en las ganancias y dista mucho de ser una situación que ponga en peligro la existencia de la empresa. "No seremos nosotros los que recurramos a medidas como trabajo temporal o recortes de plantilla", afirma el director gerente. "Mantendremos el curso, seguiremos expandiéndonos, seguiremos ampliando la plantilla e invertiremos en nuevos productos y nuevos mercados".

Por tanto, nada de cambios de estrategia ni medidas de austeridad en la compañía. Más bien al contrario, reconoce el responsable, "los problemas que estamos padeciendo nos han revelado áreas en las que vamos a invertir para salir reforzados"; por ejemplo, con la construcción de un centro de distribución se simplificará el aspecto logístico. "La tormenta que estamos atravesando es más fuerte de lo previsto. Las olas romperán en cubierta, algún que otro marinero se empapará y más de un pasajero se mareará. Pero nuestro barco hace gala de sus condiciones de navegabilidad y no está en peligro. Esta tormenta acabará pronto. Confío en que de aquí a fin de año podamos solucionar los problemas informáticos con la ayuda de nuestras empresas de software".