Los fabricantes de automóviles desarrollan motores más complejos consiguiendo al mismo tiempo establecer intervalos de mantenimiento más largos. Para satisfacer las exigencias de estas evoluciones tecnológicas, Motul ha desarrollado una gama de lubricantes específicos para los vehículos de PSA, además de relanzar su lubricante para General Motors, con el fin de adaptarse a los nuevos requisitos marcados por este fabricante.

Motul ha desarrollado el Specific 2290 5W30, un lubricante 100% sintético “Fuel Economy” de altas prestaciones formulado para todos los vehículos recientes del grupo PSA (Peugeot, Citroën y DS), con motores de gasolina de última generación o diésel “HDi” con o sin FAP (filtro de partículas) e incluidos dentro de las normas de regulación de emisiones Euro 4, Euro 5 y Euro 6. Se trata de un aceite motor que responde a las nuevas especificaciones de la norma PSA B71 2290 de la sociedad Peugeot Citroën DS Automobiles.

Los motores que cumplen con las regulaciones Euro 4, Euro 5 y Euro 6 suelen equipar sistemas de tratamiento de gases muy sensibles. El azufre y el fósforo inhiben el funcionamiento del catalizador reduciendo su capacidad para descontaminar. Las cenizas sulfatadas producen obstrucción en el FAP, provocando ciclos de regeneración continuados, envejecimiento prematuro del aceite y un consumo de aceite elevado, así como pérdidas de rendimiento del motor. PSA, a través de esta especificación, impone a los lubricantes de motor un poder de respuesta al elevado estrés térmico, a la vez que una elevada compatibilidad con los sistemas de descontaminación.

Estos motores, debido a su diseño, también pueden presentar un cierto riesgo de pre-ignición (picado de bielas) esporádicos en la cámara de combustión, lo que se asocia con una momentánea perdida de potencia. Se trata del fenómeno conocido como LSPI (Low Speed Pre-Ignition) que produce picos de alta presión durante la carrera de compresión provocando daño y eventual deterioro del motor.

Asimismo, esta normativa ha sido creada para garantizar la integridad de estas mecánicas frente al riesgo de combustiones anormales. Motul Specific 2290 5W-30 incluye el control LSPI para proteger a los motores de gasolina de inyección directa y sobrealimentados del grupo PSA, a la vez que ofrece compatibilidad total con el uso de biocarburantes, como es el caso del Biodiesel, hasta una proporción del 10% (Biodiesel B-10).

Desde Motul destacan, por otro lado, el anuncio por parte de General Motors de una nueva normativa, DEXOS1 GEN2, para el uso de lubricantes en vehículos equipados con motores de gasolina de última generación, que exige un mayor ahorro de combustible sin comprometer el rendimiento. En este sentido, Motul ha reformulado su aceite 8100 ECO-lite SW-30 para cumplir con las exigencias del mercado y con el fin de combatir el fenómeno LSPI, así como con la normativa y reafirmar su compromiso con el medio ambiente.