Velyen Elevadores invierte en una nueva línea de producción para su familia de tijeras. De este modo, la empresa ha ampliado su capacidad industrial con tecnología de vanguardia para ofrecer un elevador de calidad, con mayor flexibilidad y mejor servicio.

“Este año empezamos con un fuerte crecimiento en esta línea y pensamos que la tendencia se consolidará en los próximos años”, aseguran los responsables de Velyen, empresa que gestiona la fabricación integral de los elevadores desde la materia prima hasta la entrega del producto terminado.

El proceso de producción comienza con la transformación de la materia prima en las distintas piezas que componen la parte mecánica del elevador (tijeras, plataformas, rampas,...). “En nuestra planta de producción de Carlet hemos apostado por cambiar de corte tradicional por mecanizado de precisión CNC, además de incluir nuevos materiales de mayor aleación y resistencia”, explican desde Velyen.

Posteriormente, todas las piezas van a la cadena de pintura en epoxy y son pintadas electrostáticamente, dotando a cada componente de un acabado homogéneo y de alta calidad. Los elevadores son ensamblados y comprobados 100% antes de su salida.

Ya en la sección eléctrica, se diseña y montan todas las maniobras, botoneras, displays y demás elementos eléctricos. Todo el material se suministra al cliente pre-testeado y pre-cableado ('plug and play'), lo que elimina margen de error y ahorra tiempo en fase de instalación.