Del 16 al 22 de septiembre tiene lugar la Semana Europea de la Movilidad, una campaña que pretende sensibilizar a la población sobre el fuerte impacto medioambiental que producen la gran cantidad vehículos que circulan por las ciudades, así como la repercusión que tiene sobre la salud pública. Esta iniciativa supone un paso necesario para seguir avanzando hacia un modelo de transición energética, que afecta especialmente a las grandes ciudades. Según datos de la Agencia de Salud Pública de Barcelona (ASPB), hasta un 98% de la población de la Ciudad Condal puede estar expuesta a altos niveles de partículas en suspensión (PM10) y un 68% podría estarlo con elevadas emisiones dióxido de carbono (NO2).

Combatir la contaminación atmosférica en las ciudades es una tarea de primer orden que muchos países han decido afrontar limitando la circulación de los coches diésel y gasolina. Para incentivar este modelo de transición energética, con tal de que pueda hacerse de forma eficiente y sostenible al mismo tiempo, Primagas, empresa suministradora de energía y filial española del holding SHV Energy, apuesta por el autogas, un combustible utilizado actualmente por más de 25 millones de usuarios en todo mundo como forma de combustible para sus vehículos.

Autogas gasolinera

El autogas es una mezcla de gas propano y butano que somete a altas presiones y pasa de estado gaseoso a líquido, gracias a su infraestructura de suministros, su autonomía y su flexibilidad. Además, es apto para muchos vehículos con motores de explosión de turismos, furgonetas, autobuses, embarcaciones de recreo y maquinaria agrícola e industrial. Desde Primagas explican las razones por las que cada día más personas deciden apostar por el autogas:

  1. Ahorro en combustible. Se puede reducir hasta un 40% del gasto en carburante. Con autogas se pagan sólo cerca del 22% en impuestos, a diferencia del 53% del diésel o del 57% que se pagan por la gasolina. Además, con el autogas es posible recorrer mayores distancias con menos consumo.
  2. Ahorro en el vehículo. Varios fabricantes ya disponen de sus coches a gas licuado con precios más asequibles que los que tienen vehículos con otros combustibles. Además, los coches con gas licuado funcionan con menos aceite y ensucian menos el motor, por lo que los costes de mantenimiento son menores.
  3. La misma conducción. Los vehículos con gas licuado combinan un depósito de gasolina y otro de autogas, por lo que está preparado para funcionar con ambos y no se aprecian los cambios en la conducción.
  4. Uso de energía más limpia. El autogas puede ofrecer los mismos servicios que la gasolina y el diésel, pero reduciendo las emisiones perjudiciales para el medio ambiente: en un 24% de emisiones de CO2 o en un 85% de óxido de nitrógeno.
  5. Las ventajas de poseer las etiquetas ECO. Con autogas se puede disponer de la etiqueta ECO que otorga la DGT. Con ella se pueden obtener ventajas fiscales como la exención del Impuesto de Matriculación, descuentos en peajes y autopistas, acceder a zonas restringidas en ciudades como Madrid Central, o aprovecharte de planes como Movalt o Movea que incentivan la compra de vehículos.
  6. Mejorar la calidad del aire. El autogas permite reducir drásticamente las emisiones contaminantes derivadas de otros combustibles como el diésel o la gasolina, que suponen el 90% de las compras de vehículos que se realizan cada día.
  7. Repostar en los mismos sitios. Es posible mantener los mismos hábitos de repostaje del diésel o de la gasolina, en las mismas instalaciones y con el mismo tiempo empleado.
  8. El autogas es un combustible seguro. Los vehículos con autogas ofrecen total seguridad. No es un carburante tóxico, ni corrosivo, ni deja residuos. Cumple con los mismos estándares de seguridad que el resto de vehículos, y en comparación con la gasolina y el diésel ofrece un rango más bajo de inflamabilidad.