Toshiba reestructura su organización para convertir sus baterías recargables para coches eléctricos de alta capacidad y carga ultrarrápida en una unidad independiente de negocio, informa el portal Híbridos y Eléctricos. Esta reorganización es parte de la estrategia Toshiba Next Plan, en la que las baterías se muestran como una de las líneas de negocio más importantes y con mayor crecimiento.

Toshiba fabrica y vende las baterías recargables SCiB, basadas en la tecnología de ion-litio, desde marzo de 2008. Desde entonces, su densidad de energía ha aumentado gracias al uso de ánodos de óxido de niobio y titanio que duplican la capacidad de almacenamiento de lito respecto a los ánodos de grafito tradicionales. Un coche eléctrico compacto con una batería de 32 kWh podría recuperar 320 kilómetros de autonomía en seis minutos, según el ciclo de homologación japonés JC08.

Por otro lado, y para atender la demanda, la compañía construirá una nueva planta de producción en Yokohama (Japón) y reforzará la instalación actual de Kashiwazaki. En 2017, Toshiba, Suzuki y Denso acordaron la creación de una empresa conjunta dedicada a la producción de paquetes de baterías de iones de litio para coches eléctricos en la India. Además, hace unas semanas, anunció su colaboración con Johnson Controls Power Solutions para la fabricación y venta de baterías de litio en Estados Unidos.