Las baterías de los coches híbridos duran, por norma general, toda la vida útil del vehículo. Por lo tanto, habitualmente no se recuperan hasta cuando el vehículo deja de estar en uso, o en caso de accidente.

 

Toyota Motor Europe (TME) ha acumulado años de experiencia gestionando un proceso interno de recogida con concesionarios y talleres de Toyota y Lexus, mediante un mecanismo de logística inversa.

De este modo, los concesionarios de Toyota y Lexus reciben una nueva batería híbrida a cambio de entregar una usada, lo que lleva a una tasa media de recogida del 91%.
Ahora, TME intensifica los esfuerzos para incrementar drásticamente el volumen de baterías híbridas usadas recogidas. Se han fijado, de hecho, el ambicioso objetivo de intentar recoger el 100% de baterías, tanto a través de su propia red como de cualquier operador de tratamiento de vehículos fuera de uso (VFU) de toda Europa. Han ampliado, además, hasta el 31 de marzo de 2018 los actuales acuerdos de reciclaje de baterías.

Steve Hope, Director General de Asuntos Medioambientales de TME, considera que cuando sus clientes compran un híbrido ya saben que van a disfrutar de una excepcional eficiencia de combustible, una conducción sin preocupaciones y un vehículo fiable.

"Otro motivo más para comprar un híbrido es que les aseguramos que sus vehículos van a presentar un comportamiento medioambiental excelente durante toda su vida útil, dándoles otra buena razón para enamorarse de los híbridos", añade acto seguido.

Actualmente, las baterías híbridas usadas van destinadas principalmente al reciclaje. Sin embargo, TME ha empezado a investigar distintas opciones para la refabricación de baterías de NiMh.