La existencia de una normativa global sobre la calidad de los componentes es un asunto que siempre suscita debate, subrayan desde TRW Aftermarket. Hace aproximadamente un año se produjeron los cambios en la normativa ECE R90 incluyendo vehículos pesados, y queda menos de un año para que dichas medidas afecten a turismos y comerciales ligeros.

La firma considera que es el momento de afrontar estos temas y contempla siempre iniciativas que afecten a la seguridad. Como industria se preguntan ¿cómo de seguro puede ser un vehículo del futuro si no se incluyen estándares de calidad en los componentes que son críticos para la seguridad?

"La clave para lograr una seguridad vial mejor y sostenible es garantizar que todo el mundo tenga acceso a piezas y tecnología seguras y asequibles", recalcan.

La introducción de normativas que exigen la estandarización de piezas de posventa es un importante paso hacia delante. Este tipo de normas, que deben cumplirse y respetarse a escala mundial, hará mucho más difícil que los productos de calidad inferior y los falsificados puedan llegar al mercado y pongan gravemente en riesgo la seguridad de los conductores.

Sin embargo, escoger selectivamente las piezas que deben estandarizarse nunca dará lugar a un vehículo seguro, sino solo a una pieza segura. "Como industria, tenemos que trabajar rápido para encontrar una solución a esto", señalan los responsables de TRW Aftermarket.

Recordemos que desde noviembre de 2014 es obligatorio que todos los discos de los vehículos industriales (HCV por sus siglas en inglés) fabricados y vendidos en toda Europa, incluidos los destinados a los autobuses y remolques, cumplan los estándares mínimos recogidos en la norma ECE R90.

A partir de noviembre del año próximo, estas normas serán también de aplicación a los tambores de vehículos comerciales ligeros, discos y tambores de turismos. Para cumplir dichos estándares, las piezas deberán superar una serie de pruebas y alcanzar unos niveles de rendimiento similares a los de las piezas de equipo original.

En palabras de Ben Smart, Director de Márketing, Parts & Service de TRW, la certificación no se consigue de una forma rápida o sencilla. "Conlleva mucha preparación, inversión y compromiso", asegura.

Los fabricantes de piezas tienen la responsabilidad de asegurar y observar el cumplimiento de la misma forma que cuando se introdujo la norma ECE R90 para las pastillas de freno en 1999. "Si no se realiza a escala industrial, no funcionará", advierte el dirigente.