El líquido de frenos es un fluido cuya función principal es permitir que la fuerza que se ejerce desde el pedal del freno sea transmitida hacia los cilindros de las ruedas, pudiendo así realizar una frenada efectiva. Debe mantenerse en buen estado y, para ello, es necesario cambiarlo periódicamente; de hecho, casi tres de cada diez coches circulan en la actualidad con el líquido de frenos en mal estado.

Según recoge el último artículo del Blog Ruta 401, uno de los principales factores que se deben revisar es el punto de ebullición: cuanto más sea el calor generado y más alta la temperatura que alcanza el líquido de frenos, más fácil será que entre en ebullición, provocando la aparición de burbujas que disminuyen la efectividad de la frenada.

Otro punto muy a tener en cuenta es que siempre se debe usar el líquido de frenos acorde a cada vehículo, es decir, el recomendado por el fabricante. Desde Loctite indican que usar un líquido de frenos equivocado, caducado o sucio puede provocar graves daños en el sistema, por lo que recomiendan extraer todo el líquido, limpiar el sistema y volver a rellenarlo con el líquido correcto.

  • DOT 3. Se usa en frenos convencionales. Tiene un punto de ebullición seco de 205º C, húmedo de 140º C y su viscosidad es de 1500 cSt (unidades de viscosidad). Es el más común y económico.
  • DOT 4. Se trata de un líquido empleado tanto en frenos convencionales como en ABS. Tiene un punto de ebullición seco de 230º C, húmedo de 155º C y su viscosidad es de 1800 cSt. Es similar al DOT 3 aunque ofrece mejores prestaciones y una mayor durabilidad. Dentro de este tipo se puede encontrar la especificación Super Blue Racing, que ofrece unas prestaciones más altas y sitúa su temperatura de ebullición en 260º C.
  • DOT 5. Se utiliza específicamente en vehículos cuyo líquido de frenos tenga una base sintética en vez de mineral. Por tanto, no se puede mezclar con los DOT 3 y DOT 4 que sí tienen base mineral. Su punto de ebullición es de 260º C.
  • DOT 5.1. Es un líquido con un punto de ebullición seco de 270º C, húmedo de 180º C y tiene una viscosidad de 900 cSt. No es una evolución del DOT 5, sino que tiene base mineral. Su principal ventaja es que tiene mayor poder higroscópico que los DOT 3 y DOT 4, es decir, tiene más capacidad para absorber humedad.