Conducir eficientemente un automóvil permite ahorrar entre un 15% y un 25% de carburante y en emisiones de CO2. Por eso, los expertos de Midas apuntan algunas de las claves que, aplicadas de forma recurrente, permitirán asegurar un consumo inteligente mientras se contribuye a frenar el cambio climático.

  1. En primera, sólo para arrancar. Los expertos en conducción recomiendan cambiar a segunda a los dos segundos o una vez recorridos unos cinco o seis metros, aproximadamente. En los motores de gasolina, se debe cambiar de marcha cuando se alcancen las 2.000-2.500 revoluciones por minuto, mientras que, en los motores diésel, entre las 1.500-2.000. Respetar estas indicaciones permitirá que el coche no sufra y que no se malgaste combustible.
  2. Ni frenazos ni acelerones. Es fundamental lograr una velocidad de circulación en carretera lo más equilibrada y uniforme posible, sin frenazos ni acelerones. Además, se evitará un desgaste prematuro de los frenos y el embrague. También es importante tener en cuenta que el consumo de gasolina se dispara a partir de 100 km/h.
  3. Con los neumáticos en perfecto estado. Unos neumáticos gastados o en mal estado, además de ser inseguros, provocan un gasto extra en el depósito. Midas recomienda revisar que no tengan daños y que el dibujo de la rodadura no baje del 1,6 mm. Además, la etiqueta de los neumáticos incluye un apartado que informa de la eficiencia en el consumo de éstos y que indican de qué clase son. Los A son, en líneas generales, los que mayor ahorro de combustible y energía hacen a lo largo del año. En cualquier caso, los expertos de la cadena aconsejan llevar la presión adecuada y cambiar los neumáticos en talleres legales y profesionales adheridos al sistema de recogida de neumáticos usados (Signus).
  4. La importancia del aceite y filtros. Desde Midas señalan que son dos elementos significativos que influyen de forma directa en el consumo de combustible. El lubricante ha de ser el recomendado y el cambio debe hacerse de manera correcta según las especificaciones del libro del fabricante. Aunque cada vez las reposiciones se distancian más, los expertos consideran que el cambio de aceite debería hacerse al menos una vez al año.
  5. El habitáculo, entre 21 y 23 grados. Mantener una temperatura del interior del vehículo entre 21º y 23º C hace que el consumo de carburante se optimice. Bajar de esta cifra supondrá que el vehículo consuma combustible de forma innecesaria. Por eso, hay que controlar los niveles de aire acondicionado y evitar usarlo a máxima potencia en situaciones que no lo requieren.
  6. Adiós a los equipajes pesados. Llevar un equipaje o carga de mucho peso en el vehículo implica siempre un consumo mayor. El impacto de la conducción en el medio ambiente será mayor si el vehículo va cargado, pero es posible ahorrar energía teniendo en cuenta algunos aspectos. Procurar ubicar siempre los objetos más pesados en el centro del maletero, para poner la carga principal en el centro del eje del vehículo, y los menos pesados hacia la parte exterior. No usar baca si no es necesario porque también aumenta el consumo energético.
  7. Pásarse al híbrido. Un vehículo híbrido es aquel que combina un motor eléctrico con otro de combustión interna, que puede ser diésel o gasolina. En Midas son precursores en abordar esta nueva era de la movilidad y ya está ofreciendo en todos sus talleres servicio para vehículos híbridos y eléctricos en algunos centros, y coche de cortesía híbrido también.