El Blog Ruta 401 de Loctite se centra en su último artículo en los faros LED y lo que aportan en un coche. LED es el acrónimo de Led Emitting Diode, o lo que es lo mismo, “diodo emisor de luz de estado sólido”. Se componen de un diodo a través del cual la energía fluye en un solo sentido, un cable que une los dos polos del diodo (cátodo y ánodo), un material emisor semiconductor, y una lente que protege el material conductor y produce un haz de luz polarizada.

Para entender el funcionamiento de los faros LED de coche es imprescindible saber qué es un diodo. Se trata de un dispositivo electrónico formado por dos materiales conductores unidos. Al verse sobreexcitado, el primer material del diodo acumula energía que envía el segundo material en forma de carga negativa. Estos electrones se combinan con la carga positiva del otro material del diodo, dando lugar a la liberación de fotones. Dependiendo de los elementos químicos presentes en sus materiales, pueden producir ondas de luz de diferentes longitudes y colores.

Una de las principales ventajas de los faros LED de coche es su fiabilidad. Las lámparas que se utilizan en los vehículos tienen que soportar fuertes vibraciones, un amplio rango de temperaturas o humedad. Una bombilla normal P21 W de un polo suele durar unas 500 horas de media, mientras que los LED tienen una vida útil de 20.000 horas, tanto o más que la vida del propio coche. Este aumento de la vida útil repercute directamente en el coste. Aunque al principio el desembolso será mayor, pronto quedará amortizado.

También cabe destacar su inercia lumínica, es decir, el tiempo que pasa desde que se enciende el LED hasta que entrega el 100 % de su capacidad lumínica. Los LED ofrecen una entrega instantánea que permite optimizar el tiempo de advertencia. Aplicado a un ejemplo práctico, en una frenada la luz de freno LED se ilumina inmediatamente, de forma que los vehículos que circulan por detrás pueden anticiparse mejor.

Por otro lado, está su reducido consumo de energía. Comparados con los faros de xenón, los LED consumen aproximadamente un tercio menos, lo que, junto con una entrega lumínica más eficiente y con menor pérdida de energía en forma de calor, permite que los LED tengan una vida útil muy superior (entre 600 y 2.000 horas los faros de xenón y más de 20.000 horas los LED).

A pesar de su bajo consumo, los LED pueden emitir gran cantidad de luz. Hay faros LED en el mercado que ofrecen una temperatura de color de 5.500º C, similar a la luz del día (5.730º C). Además, se emplean lentes de proyección para permitir una mejor distribución del haz de luz sobre la carretera.

Otra posibilidad de la que disponen los vehículos con faros LED son las luces adaptativas (AFS). En función de cada situación de circulación o del entorno, el faro se adapta a las necesidades del conductor. Se puede modificar la intensidad, adaptarla a condiciones de lluvia o niebla, poner luces específicas de autopista, etc.