En el Blog Ruta 401 nos hablan en esta ocasión sobre el líquido de frenos, uno de los elementos básicos para el sistema de frenado de un vehículo. Existen diferentes clasificaciones según el fabricante, aunque la más conocida es la impulsada por la DOT (Department of Transportation), una tipología que tiene en cuenta las diferentes propiedades del líquido (viscosidad, resistencia a la corrosión, punto de ebullición, etc.).

El líquido de frenos debe revisarse periódicamente y cambiarse con una periodicidad de entre dos y cuatro años. Una de sus principales cualidades es que trabaja a altas temperaturas pero no debe llegar a temperatura de ebullición, ya que sería imposible comprimir las burbujas generadas y, por tanto, el vehículo se quedaría sin frenos. También absorbe humedad, por lo que con el tiempo el líquido de frenos se mezclará con agua e irá perdiendo efectividad, además de estar sometido a un constante uso y expuesto a partículas de suciedad. Todas estas razones, unido a la importancia del sistema de frenado para la seguridad del conductor, hace que sustituir el líquido de frenos a tiempo sea imprescindible.

Para cambiar el líquido de frenos, el primer paso es colocar el vehículo, con el motor apagado, en un lugar llano. Se abre el capó para identificar el recipiente del líquido de frenos, y con ayuda de una jeringuilla, se extrae el líquido antiguo y se introduce el nuevo, siempre siguiendo las recomendaciones del fabricante. Después, se coloca el coche sobre un elevador y se procede a quitar las cuatro ruedas para poder purgar las pinzas de freno de cada una de ellas. Para ello, se coloca un tubo acoplado al bombín del freno, mientras que en el otro extremo se coloca un recipiente, donde se recogerá el líquido de frenos antiguo.

Desde Loctite recomiendan pisar el freno repetidamente para bombear el líquido y, tras ello, aflojar el tornillo del purgador para permitir que el líquido salga por el tubo. Con el tornillo aflojado, el ayudante volverá a pisar el freno, esta vez aumentando la presión progresivamente hasta que llegue al fondo del pedal.