Los casquillos dañados en los brazos de suspensión son una de las más frecuentes causas que obligan a los automovilistas a ir al taller.

Por este motivo, Wulf Gaertner Autoparts AG mejora sus numerosos casquillos para los brazos de suspensión de innumerables aplicaciones en vehículos.

Con el fin de poder suministrar componentes más duraderos para los crecientes modelos, el fabricante hamburgués ofrece ahora un nuevo diseño de los soportes de los brazos de suspensión para las populares Series 3 y 5 de Mazda.

Del mismo modo, como cambio más importante, los ingenieros de la empresa han sustituido en la nueva pieza Meyle-HD el casquillo hidráulico por un soporte de caucho macizo.

Gracias a esto se prolonga la vida útil del brazo de suspensión respecto a la variante original, al tiempo que el propietario del automóvil tiene cuatro años de garantía.

Los modelos de las Series 3 y 5 de Mazda son unos de los vehículos asiáticos más vendidos en las carreteras europeas. No obstante, su popularidad es atenuada con frecuencia por reparaciones necesarias de los brazos de suspensión.

"Sabemos por los talleres que los casquillos llenados con líquido, es decir los llamados casquillos hidráulicos de los brazos de suspensión originales, fallan con antelación", expresa Sven Nielsen, director técnico de Wulf Gaertner Autoparts.

La razón es simple: estos casquillos garantizan el confort de marcha y por eso se llaman también casquillos de confort. Para satisfacer las exigencias de confort hay que aceptar una merma de la vida útil.