Los principales fabricantes europeos del automóvil apuestan de forma reforzada por las correas de distribución, en lugar de cadenas en el control de transmisión. "Disponen de ventajas decisivas respecto a la reducción del consumo de carburante y emisiones CO2 en motores de combustión", remarca Markus Pirsch, jefe de Marketing Service Automotive Automotive Aftermarket en ContiTech Power Transmission Group.

Para el proveedor independiente de servicios de motores FEV GmbH, la transmisión por correa baja el consumo de combustible frente a la cadena y en consecuencia reduce las emisiones de CO2. En un motor Otto de 1,6 l., por ejemplo, la transmisión por correa reduce el consumo de carburante en más del 1% y ahorra hasta 1,5 gramos de CO2 por kilómetro.

Además, las correas de distribución son más ligeras y su funcionamiento es claramente más silencioso. Las correas casi no se elongan, una importante ventaja, ya que por la elongación de la cadena cambian los tiempos de control. En consecuencia, sube el consumo y la potencia baja.

En Europa, muchos fabricantes aprovechan las ventajas de las correas de distribución en sus motores. "El EcoBoost, el motor del año de Ford, funciona con correa, y también en Volkswagen y PSA se emplean correas de distribución", incide Pirsch. "En vista del rápido desarrollo tecnológico es especialmente importante para los talleres disponer de los productos correctos".

ContiTech Power Transmission Group ofrece para el mercado de recambios de automoción un amplio programa de correas de distribución y kits de coreas de distribución. A principios de año se incluyeron 22 nuevos kits de correas de distribución con bomba de agua.