¿Qué diferencia hay entre una escobilla de calidad y una que no lo es? ¿Cuándo es necesario cambiarlas? ¿Qué aportan a la seguridad del vehículo? Desde la iniciativa Elige calidad, elige confianza (ECEC) invitan al usuario a que se anticipe a las situaciones de riesgo con escobillas en mal estado.

Las escobillas son un elemento clave para la visibilidad y la seguridad en la conducción. El 7% del tiempo de conducción se tienen activados estos dispositivos, pero el 18% de los accidentes mortales se producen en condiciones de lluvia.

Las escobillas deben cambiarse si se nota el cristal empañado, zonas sin limpiar, estrías, saltos o ruidos, o cada 12 meses, ya que las condiciones ambientales afectan a la lámina de caucho y su funcionamiento deja de ser óptimo. Pero el diagnóstico definitivo es si el testigo de desgaste se vuelve amarillo. El otoño es la mejor época para cambiarlas, ya que llegarán nuevas a la época de mayor uso.