Unos amortiguadores en mal estado también pueden afectar a otros elementos del vehículo e, incluso, provocar la pérdida del control sobre el vehículo. Desde Elige calidad, elige confianza (ECEC) descubren algunos de los secretos de los amortiguadores, cuyo mal mantenimiento aumenta la distancia de frenado hasta un 35%.

Por eso, se recomienda cambiar los amortiguadores de un vehículo entre los 65.000 y máximo los 90.000 km, dependiendo del uso que se haya dado al vehículo, y revisarlos periódicamente (cada 20.000 km). Además, los cambios de amortiguadores han de realizarse por completo o por ejes, de 2 en 2 (no por unidades sueltas), ya que se aumenta su efectividad.