El coche de época, generalmente, recorre pocos kilómetros a lo largo del año, por lo que uno de los factores fundamentales es su almacenaje, ya que la mayor parte del tiempo el vehículo está aparcado. Según afirma el gerente de Gama Clásica, Pep Solé, es preferible que el coche no toque el suelo cuando esté guardado, ya que así se evita la deformación del neumático.

"Se puede levantar el vehículo sobre algún tipo de plataforma o mediante flat stoppers", afirma Solé. Este tipo de cuidado se hace especialmente recomendable en los neumáticos diagonales. También es muy importante que el espacio donde se estacione el coche no tenga humedades, y que el vehículo quede bien protegido de la luz directa del Sol, así como de las temperaturas demasiado frías o calientes.

En el caso de la circulación, el principal mantenimiento consiste en el control periódico de la presión de los neumáticos. "Como se trata de vehículos que hacen pocos kilómetros al año, sería bueno comprobar la presión de los neumáticos antes de cada salida", advierte Solé, que también recuerda que la presión se debe tomar siempre con los neumáticos en frío, nunca en caliente.

Por último, el gerente afirma que, debida la estructura del neumático, los propietarios de coches con neumáticos diagonales deberán ser más exhaustivos a la hora de cumplir con todos estos requisitos. "La deformación del neumático radial es menor", concluye Solé. De todos modos, la mejor opción es, según Gama Clásica, seguir siempre estos consejos, aunque se disponga de neumáticos radiales.