“La adherencia a la calzada depende directamente del neumático, por tanto, es importante pararse a pensar cuáles vamos a usar”, explican desde Merkagoma. Por regla general, el fabricante recomendará usar los neumáticos de serie que traiga el coche, pero cambiarlos será siempre una posibilidad. En ese caso, se debe prestar atención al código que aparece en la parte lateral de las ruedas, una serie de tres números y dos letras que resumen: ancho del neumático en milímetros, relación entre la altura y el ancho del perfil de la rueda, diámetro interior en pulgadas y código de velocidad.

El taller sevillano resume las claves para la elección de un neumático en cuatro puntos imprescindibles:

  1. Tipo de conducción. El coche no es lo único a considerar, cada conductor tiene un tipo de neumático perfecto para él. Si la forma de conducir de alguien es más bien deportiva, por ejemplo, necesitará un neumático con bastante agarre y que ofrezca estabilidad.
  2. Tipo de carretera. Si el coche va habitualmente por autopista, el neumático debe ser de alto rendimiento. “Si, por el contrario, lo usas solo en la ciudad, opta por unos de baja resistencia a la rodadura”.
  3. Temperatura. La temperatura acabará afectando a los neumáticos, por ello, es importante valorar si se vive en una zona fría o cálida, y cuánto varía el tiempo entre el invierno y el verano.
  4. Sitio en el que se realice la compra. Independientemente de qué neumático se adquiera, es importante que se compre en un sitio de confianza, que ofrezca únicamente neumáticos de calidad.