Con la proximidad de las vacaciones de verano para la gran mayoría de la población española, la Asociación Nacional de Distribuidores e Importadores de Neumáticos (ADINE), recuerda la necesidad de revisar la presión de los neumáticos antes de emprender un viaje, especialmente durante estas fechas.

Por tanto, siendo el neumático el único punto de contacto del vehículo con el asfalto y uno de los elementos más importantes de seguridad activa del automóvil, es fundamental llevar la presión recomendada por el fabricante tanto desde el punto de vista de la seguridad como de la eficiencia energética.

En muchas ocasiones, los conductores suelen llevar sus neumáticos con presiones inferiores a las recomendadas, lo que puede provocar un desgaste irregular de los mismos, principalmente por los bordes, además de un incremento del consumo de carburante de entre un 5% o un 7%, por haber mayor superficie de fricción contra el suelo de lo normal.

Por el contrario, con una presión de los neumáticos superior a la recomendada por el fabricante, disminuye la superficie de contacto con el terreno y, por tanto, es menor la adherencia de la rueda, con el riesgo que esto conlleva. En este sentido, el neumático sobreinflado sufre mayores desgastes por la zona central de la banda de rodadura. Asimismo, no podemos olvidar también revisar la presión de la rueda de repuesto, que por supuesto, debe estar en perfectas condiciones.

Así pues, es conveniente comprobar la presión de los neumáticos en frío de forma periódica (por lo menos una vez al mes) y sustituirlos cuando la profundidad del dibujo de la goma sea inferior a 1,6 milímetros o, por el contrario, sufran cortes, deformaciones, golpes u otros signos de desgaste.

Por último, ADINE recomienda acudir a un taller legal y especializado para realizar el adecuado mantenimiento de los neumáticos para así garantizar una correcta seguridad de los conductores por las carreteras españolas.