Continental ha comenzado a producir neumáticos en su nueva planta de Kaluga (Rusia). La construcción de la fábrica comenzó en 2011 y ya está en funcionamiento, de acuerdo a los planes establecidos.

La nueva planta, la más moderna de Continental, es un pilar fundamental en la estrategia de crecimiento en la región: representa un gran paso para satisfacer las necesidades de neumáticos en el país y los compromisos adquiridos con los fabricantes automovilísticos establecidos en la zona.

Para conseguir el reto de fabricar desde un primer momento cuatro millones de neumáticos al año, Continental ha invertido 240 millones de euros y se contratarán más de 800 empleados antes de 2015.

En Kaluga ya están establecidos un buen número de fabricantes europeos, como Volkswagen, PSMA o Volvo Trucks, además de proveedores como Magna, Faurecia, Benteller y Gestamp, entre otros.

La fábrica producirá una amplia gama de neumáticos de verano e invierno (con clavos y sin clavos) de las marcas Continental, Gislaved y Matador, para automóviles y furgonetas. Esto implica el uso de una completa tecnología para la fabricación de neumáticos de clavos con una mayor resistencia, ya usada en la fábrica alemana de Korbach.

Señalar que los altos requerimientos de calidad que son necesarios para los procesos de fabricación demandan una amplia variedad de cursos de formación para el personal de la fábrica. Todos los ingenieros, especialistas y administrativos de la planta han recibido su formación en la central europea, donde se les ha instruido con los conocimientos necesarios.

La expansión de Continental en los países del BRIC (Brasil, Rusia, India y China) es una de las claves estratégicas de la división de neumáticos para la próxima década. Además de invertir 350 millones para ampliar las fábricas existentes, el grupo está invirtiendo mil millones de euros más en capacidades productivas adicionales por todo el mundo, de aquí a 2016.