El sector del recauchutado lleva varios años viendo disminuir sus cifras en toda Europa, tanto en unidades como en empresas dedicadas al mismo. Sin embargo, Michelin ha conseguido evolucionar su oferta para ofrecer al transporte por carretera una solución global, que incluye el recauchutado y que permite alargar la vida del neumático, rentabilizando a las flotas el capítulo de compra de neumáticos, y ofreciendo un ratio de coste por kilometro capaz de competir con éxito frente a la presión de los neumáticos nuevos de bajo coste provenientes de oriente, que ha inundado el mercado durante los años de la crisis. José Luis Fuertes es el responsable del área de recauchutado de Michelin, y nos explica en esta entrevista la oferta de Michelin y su visión sobre los peligros que acechan al sector.

El año 2017. A pesar de una caída del mercado español entorno al -6%, y a un año complejo, los resultados del Grupo Michelin en España y Portugal han sido plenamente satisfactorios y por encima del mercado.

Controles y garantías de calidad del recauchutado Michelin. El Grupo Michelin invierte gran cantidad de recursos humanos y equipamiento en asegurar la adecuada verificación de la aptitud de las carcasas para ser recauchutadas. Para ello contamos con un equipo de verificadores que realizan un exhaustivo chequeo visual a cada carcasa. Es tal el nivel de especialización de los verificadores que su formación supera el medio año. Estos exámenes visuales son complementados con un examen de shaerografía que permiten detectar despegues de lonas internos que no se aprecian en una inspección visual, y con Rayos X que permiten detectar roturas internas estructurales de la carcasa. En definitiva, cuando nuestros compañeros de fábrica dictaminan que una carcasa es apta estamos plenamente convencidos de que va a responder a las más altas exigencias de uso de los vehículos de nuestros clientes.

A lo largo del proceso de fabricación del neumático recauchutado hay múltiples controles de calidad entre los que cabe destacar el paso del 100% de la producción por un control de presión que somete al neumático a una presión de 10 bar en muy pocos segundos.

El alargamiento de la vida del neumático con el recauchutado. La carcasa (estructura interna) de los neumáticos nuevos de Michelin se diseña y fabrica para que pueda rodar alrededor de 1 millón de kilómetros. Un correcto mantenimiento a lo largo de la vida de la carcasa, su reesculturado y la posibilidad de ser recauchutados varias veces (primero en Remix y después en Laurent Retread o Recamic), van permitir obtener las máximas prestaciones de los neumáticos Michelin, reduciendo considerablemente los costes de explotación de la empresa de transportes.

La presión de los neumáticos nuevos baratos orientales. Durante el 2017 el fenómeno ha continuado aumentando, pero no con la intensidad de los años precedentes. Está por ver si es un cambio de tendencia o es algo coyuntural. El crecimiento de las marcas asiáticas de bajo precio afecta en mayor o menor medida a todos los actores del mercado. En el caso de Michelin, lógicamente el impacto relativo es mucho menor que el que puedan sufrir empresas de menor tamaño. En cualquier caso, a Michelin nos preocupa el daño que está sufriendo este sector ya que está en juego la pérdida de una importante contribución social que aporta esta actividad, tanto en forma de puestos de trabajo como en impacto medioambiental.

Las acciones de la Unión Europea a favor del recauchutado. Desconozco las acciones concretas que se están llevando a cabo, pero confío en que, si hay prácticas comerciales fuera de la ley, la Unión Europea tome las medidas oportunas para evitarlo. De ello dependen muchos puestos de trabajo en España y Europa, y el aumento de residuos a tratar, ya que la mayoría de estos neumáticos no son considerados recauchutables.

La entrevista completa puede leerse en el número 12 de la revista Todoneumáticos.Info