La gran mayoría de conductores españoles desconoce cómo se calcula la vida útil de un neumático cuando acuden a renovar sus cubiertas. Creen que la fecha de fabricación que aparece en el código DOT grabado en el flanco del neumático marca el arranque de dicha vida útil, por lo que desechan las cubiertas más antiguas.

Esto, además de ser un error, supone un importante problema para el sector, pues colapsa la comercialización de muchos neumáticos, indica Grupo Andrés, que distribuye dos millones de cubiertas al año.

La fecha de fabricación de una cubierta, sin embargo, no guarda relación alguna con su fecha de caducidad y no indica nada sobre su eficacia. Dicha vida útil sólo comienza cuando el neumático se instala en el automóvil.

A partir de ese momento, los neumáticos deberán examinarse detenidamente por un profesional del sector una vez cumplidos sus primeros seis años de vida, con independencia del número de kilómetros acumulados y siempre que la profundidad de los canales de su banda de rodadura no haya descendido de 1,6 milímetros. Este último aspecto confirmaría el final de su carrera.

Los consumidores deben descifrar correctamente las cuatro cifras que componen el código DOT, indicador de la fecha exacta de producción de la cubierta. Las dos primeras reflejan la semana y las dos últimas el año. Un código 0809, por ejemplo, recuerda que la cubierta se ha fabricado en la octava semana de 2009.

El código de fabricación es sólo un indicativo profesional, no de la vida útil del neumático, alerta Grupo Andrés. Dicho código fue creado por el Departamento de Transporte estadounidense, DOT, para perfeccionar el seguimiento del neumático a lo largo del periodo previo a su montaje en el vehículo del usuario.

"La fecha de fabricación no indica nada sobre la caducidad de un neumático, que no es un producto perecedero", expone Eduardo Salazar, director general de Grupo Andrés.