Los gastos corrientes han sido una de las principales preocupación de las empresas de transporte durante los últimos años, tal y como demuestran numerosas encuestas. Sin duda, el recorte de gastos se ha convertido en el factor determinante para el éxito en este sector.

Mediante su sistema de control de la presión de los neumáticos ContiPressureCheck, Continental está contribuyendo a que las empresas de transporte cuadren sus presupuestos, ya que una presión inadecuada en los neumáticos puede generar unos gastos extra desorbitados.

Incluso aunque esté ligeramente desinflado, la flexión del flanco acorta sustancialmente la vida de un neumático. De media, los vehículos comerciales en carretera registran una presión un 12% inferior a la recomendada. En la mayoría de los casos se trata de algo gradual y acaba siendo la causa de más del 90 % de los pinchazos.

Sin embargo, si la presión del neumático es demasiado alta, se incrementa el desgaste o provoca que dicho desgaste sea irregular. En ambos casos, el resultado es que el neumático ha de sustituirse antes de tiempo.

Si la vida útil de los neumáticos se acorta, el gasto necesario para que la flota siga funcionando aumenta rápidamente hasta alcanzar, en algunos casos, las decenas de miles de euros, en función del tamaño de la flota. Una presión óptima en los neumáticos también garantiza que la carcasa conserve su capacidad de recauchutado y, por tanto, su valor.

Una mayor resistencia a la rodadura en unos neumáticos desinflados supone un mayor coste de combustible, atestiguan los cálculos de Continental para los camiones pesados. Con el precio del diésel alrededor de 1,30 euros el litro se traduce en 1.000 euros al año por vehículo.

ContiPressureCheck puede ayudar a evitar gastos extra innecesarios, pues se trata un sistema que proporciona datos precisos sobre la presión y la temperatura del neumático. Sirve además como un indicador fiable de la gestión eficiente del combustible y los neumáticos de la flota.

Asimismo, permite al conductor controlar el estado de los neumáticos en tiempo real para poder reaccionar con rapidez en caso de producirse una desviación con respecto al valor definido.

El sistema se compone de un transmisor de 2 cm. de longitud y menos de 20 gramos de peso (sensores incluidos), y de un procesador que se acopla al interior de la banda de rodadura del neumático en un soporte de goma. Cuando se cambia el neumático, se puede extraer del soporte para volver a utilizarlo en un nuevo neumático. La batería dura seis años o aproximadamente 600.000 km.

Herbert Mensching, director de Marketing y ventas de neumáticos para camiones en la zona EMEA, considera que con ContiPressureCheck los transportistas pueden ahorrarse grandes sumas de dinero al maximizar la vida útil de los neumáticos y minimizar el consumo de combustible.

"No es de extrañar que este sistema esté teniendo una aceptación tan buena en el mercado. Estamos encantados con la cantidad de comentarios positivos que nos han hecho llegar clientes de todo el mundo sobre lo práctico que les resulta ContiPressureCheck", se congratuló seguidamente.