Michelin ha presentado Tire Care, una oferta de soluciones digitales concebidas para incorporar la telemática a la gestión de los neumáticos de una flota de vehículos de transporte. La nueva propuesta de la marca francesa en este ámbito comprende iLog, un libro de mantenimiento digital de bolsillo de uso gratuito, iCheck, centrado en el diagnóstico predictivo de los neumáticos, y, en tercer lugar, iManage, que combina mantenimiento y trazabilidad individual de cada neumático de forma conectada.

 

Durante la presentación de este nuevo desarrollo, celebrada el pasado 5 de octubre en París, los responsables de la marca anunciaron que su objetivo pasa porque dentro de cinco años un millón de vehículos se vean beneficiados por esta tecnología, que promete que por cada euro que una empresa de transportes invierta en ella se ahorre 12 euros tras su aplicación. Ahora bien, no dudaron en advertir que aunque "entramos en el mundo digital para mejorar servicios y rentabilidad a nuestros clientes, no abandonamos la fabricación de neumáticos".

En esencia, la finalidad de Michelin Tire Care no es otra que recoger y devolver de manera fiable, automática, simple y rápida informaciones sobre los neumáticos de una flota, datos que serán accesibles en un soporte adaptado a los usuarios, en un smartphome, un ordenador o un organizador electrónico tipo PDA (Personal Digital Assistant).

"Sin duda, habrá un antes y un después de Michelin Tire Care", asegura con rotundidad Serge Lafon, director mundial de la Línea de Producto Camión de Michelin, que añade que con estas innovaciones digitales "se entra en una nueva era, se entra en una lógica de mantenimiento preventivo, que va a sustituir en gran medida el mantenimiento curativo que se practica actualmente".

Neumáticos infrautilizados, el punto de partida

A la hora de concebir el desarrollo de la nueva oferta de servicios digitales de Tire Care, los ingenieros de la compañía tenían como objetivo optimizar todo el potencial de los neumáticos montados sobre un vehículo industrial, lo cual, confirmaron, no  ocurre en una gran mayoría de casos.

En concreto, se ha detectado que, de media, en Europa, los neumáticos se retiran de los vehículos, como si estuviesen al final de su vida útil, con aún 4,8 mm de goma restante en la banda de rodadura, cuando la profundidad de límite legal va es de 1 a 2 mm. de goma. Si se tiene en cuenta que cada milímetro de goma significa entre 15.000 y 20.000 km. para el transportista, el potencial de kilómetros perdidos en cada neumático es muy relevante.

En términos porcentuales, se ha podido constatar que el 15 % del potencial de los neumáticos queda sin aprovechar, lo que obliga a que los transportistas tengan que incrementar su presupuesto para neumáticos en un 15 %.

Otra realidad innegable es que un neumático que circula por debajo de su presión recomendada incrementa el consumo. Así, un 10% menos de aire supone un aumento del consumo de carburante del 1%. Además, un tercio de las averías de los camiones están relacionadas con incidente en los neumáticos, y de estas nada más y nada menos que el 90% podrían evitarse con un buen mantenimiento de la presión, detallan en Michelin.

Todo ello lleva a concluir que, teniendo en cuenta que actualmente la vigilancia y el control de los neumáticos se lleva a cabo de forma manual, lo que limita la frecuencia de las inspecciones de los vehículos, la "recogida de datos no es ni automática, ni fiable ni rápida", afirman.