El mercado de neumáticos agrícolas demanda un producto polivalente, que presente un comportamiento sobresaliente tanto en campo como en carretera, sin penalizar la duración por desgaste. De hecho, los departamentos de I D i de las principales marcas llevan ya muchos años trabajando para desarrollar los productos más adecuados para cada diferente cultivo y terreno.

En la actualidad, debido a la fuerte tendencia hacia tractores más adaptados a las amplias exigencias, los neumáticos agrícolas deben ofrecer una serie de prestaciones, como un óptimo agarre, buena posibilidad de carga, duración-resistencia, máxima tracción, carcasa flexible, baja compactación para favorecer la seguridad y comodidad en altas velocidades y aceptable desembarro o autolimpieza.

Según un informe facilitado por Michelin, la limitación de las presiones, maximizando el área de contacto y disminuyendo la presión en el suelo, reduce las roderas y aumenta la tracción sobre suelo seco o húmedo. Esto se traduce en una ganancia de tiempo y un menor consumo, prestaciones perfectamente adaptadas a las nuevas prácticas agrícolas, tales como la siembra directa.

Indicar que el respeto al suelo es clave en el diseño de los actuales y futuros neumáticos agrícolas, al ser éstos el único punto de unión entre tractor y terreno. La tendencia vigente, como indican desde Bridgestone, es evolucionar hacia productos cada vez más sofisticados, más grandes, más anchos y de perfil más bajos. Por ello también son cada vez más habituales neumáticos específicos que aporten, por ejemplo, tasas de compactación mínimas, para preservar los suelos.

El reto de hoy en día es adecuar la máxima tecnología a las cubiertas de los diferentes terrenos y cultivos y confeccionar carcasas más flexibles, cómodas y seguras. No en vano, gran parte de los tractores que se matriculan son de doble tracción, es decir, una clara progresión por parte de los neumáticos motrices, al poderse emplear en ambos ejes.

Para las empresas agrícolas, es crucial conseguir la mayor capacidad de carga posible a altas velocidades. Por ello, una consideración determinante - recalcan en Goodyear - es ver el índice de carga que da la relación entre ambas cifras y que indica el tipo de neumático que se necesita. También será muy importante el dibujo, que marca la tracción: dependiendo del terreno, las condiciones meteorológicas y el trabajo a realizar debe elegirse un tipo de dibujo u otro.

I D

Los neumáticos de tecnología clásica son regidos por una regla que establece la presión recomendada en relación a la carga y la velocidad. Esta regla sostiene que si la carga aumenta, la presión aumenta, al tiempo que si la velocidad aumenta, también lo hace la presión.

Gracias a la tecnología de Michelin Ultraflex, el fabricante puede romper esta regla y optimizar las presiones sea cual sea la velocidad. Aunque se aumente la carga o velocidad, la presión de los neumáticos empleada en el momento del trabajo, a igual dimensión, siempre será inferior a la utilizada con los neumáticos de tecnología básica. Los suelos se encuentran así preservados a causa de su menor compactación y conservan, de esta manera, su potencial agronómico.

Por su parte, Goodyear Dunlop experimenta constantemente con nuevos compuestos que mejoran las características de las cubiertas, para evitar los desgastes irregulares o prematuros, agrietamientos, defectos en los talones,… Todo ello orientado también a mejorar el aspecto del propio neumático.

En cuanto a los compuestos, la compañía americana apuesta por los neumáticos elaborados con aceites vegetales, en lugar de con derivados del petróleo. Los Biotred II son más ecológicos y su rendimiento está en línea con el resto de neumáticos fabricados con los compuestos convencionales.

Recordemos, en este sentido, que los neumáticos radiales cada vez se venden más, ya que los convencionales paulatinamente se demandan menos, al igual que los delanteros. Ésa será la tendencia del mercado en los próximos años.

Es indiscutible la radialización que está experimentando el sector agrícola, con cada vez más superficies de terreno que trabajar. Esto hace que se demande maquinaria más potente y especializada, para economizar las labores.

Ya no es suficiente un neumático de construcción diagonal: la demanda es hacia un neumático que pueda responder a las condiciones más duras de trabajo, tanto para el campo como para el sector agroindustrial.

Mercado

El sector agrícola, como casi todos, se halla influido por la crisis económica, generalmente por la escasa financiación concedida por los bancos a los agricultores y por la subida de los precios de la maquinaria, equipos especializados, carburantes, aceites y fertilizante.

Esto provoca, confiesa Bridgestone, que el neumático agrícola para primer equipo tenga un descenso del 15 % en las inscripciones de maquinaria nueva. En reposición, la demanda oscila en diferentes sentidos, dependiendo del tipo de cultivo, manteniéndose en su conjunto estable e incluso con un ligero crecimiento en el neumático radial.

El cereal es el cultivo mayoritario en España y en 2.010 su producción aumentó casi un 6 % con respecto al año anterior, “lo que ha jugado a favor de la demanda de neumáticos”. Sin embargo, en otro tipo de cultivos la evolución no ha sido tan positiva.

Michelin añade que en los dos últimos años el mercado de neumáticos agrícola ha caído, pese a que la tendencia de fondo es otra muy distinta. Y los incendios del verano en Rusia y las inundaciones en Australia están poniendo de manifiesto una evolución a largo plazo de los precios al alza.

La población mundial crece rápidamente, las costumbres alimentarias en los países emergentes evolucionan, la demanda creciente en biocarburantes se opone a la producción alimentaria,… De hecho, las necesidades vinculadas a las productividad de las explotaciones agrícolas toman una nueva dimensión.

Michelin, más que nunca, se confirma como un socio privilegiado de los agricultores, debido a que tanto en las labores agrícolas como en desplazamientos, los neumáticos desempeñan un papel esencial en la eficacia de los tractores y la productividad de los suelos.

Mientras, Goodyear asegura que el sector agrario no está tan deteriorado como la construcción, aunque “obviamente ha bajado la demanda: hay menos dinero en general, por lo que el agricultor no compra maquinaria nueva y apura más el neumático”. Además, al cambiarlo, mira mucho más el precio que antes.

No creen, sin embargo, que la situación agrícola empeore, “más bien mejorará sensiblemente, pero no tan rápido como sería deseable”.

Menos ayudas

El segmento agrícola español vive actualmente una reducción de ayudas por parte de la UE (PAC), determinantes en años anteriores. A este problema se une un mayor envejecimiento del parque, el constante incremento del precio del petróleo y la fuerte crisis global, ya de más de dos años de duración.

A lo largo de muchos años, nuestros agricultores recibieron numerosas ayudas europeas, permitiendo una renovación y modernización en maquinaria y método de trabajar el campo. Ahora estas aportaciones se han recortado, pues la idea es favorecer a otros países emergentes y nuevos integrantes de la Comunidad Europea.

“El recorte de las subvenciones es uno de los factores que ha afectado al mercado de neumáticos en general, y al de agrícolas en particular”, asumen en Bridgestone.

Bridgestone
El lanzamiento más reciente de la firma japonesa es el Performer 70, fabricado en la planta nacional de Puente de San Miguel y diseñado con las últimas tecnologías de fabricación, para dar respuesta a las exigencias actuales del sector agrícola europeo. Ofrece mayor eficacia, más velocidad en carretera y un uso más intensivo del equipamiento.

El pasado 2.010 también presentaron nuevas medidas del Performer 85, que completa las gamas estándar. Otras novedades las encontramos en los modelos Maxi Traction y R9000 Evolution, ampliada en dos novedosas medidas cada una, y nuevas referencias en Duraforce Utility, R8000 SS y R8000 Utility.

Goodyear
La gama estrella de Goodyear es Optitrac R , que sobresale por poseer una mayor capacidad de carga y tracción a altas velocidades, una carcasa más reforzada y unos compuestos especiales de alta tecnología, fruto de la experiencia y continua investigación. Se distingue también por su amplia gama de medidas existente, que satisface todas las posibles combinaciones (delanteras y traseras) del mercado de tractores.

Cuentan, por otro lado, con otros neumáticos agrícolas como la Serie 65, Goodyear DT818 High Speed, PG75 RCL y IT620 T, diseñado para maquinaria telescópica.

Michelin
Michelin cuenta con el neumático AxioBib, dirigido a los tractores de fuerte potencia a partir de 250 cv y con la tecnología patentada Ultraflex, “una respuesta en los desafíos de la agricultura moderna”. De hecho, este sistema desarrollado por la multinacional francesa da a los agricultores múltiples beneficios, que van desde la preservación del capital agrónomo a la ganancia de tiempo, además de una mejora del confort en la conducción.

Con el AxioBib, los tractores más potentes trabajan con presiones más bajas, y las tierras lo agradecen. Aumenta asimismo su rentabilidad, con hasta un 20 % más de capacidad de carga (a la misma presión) en un reducido consumo.

Otro destacado modelo es XeoBib, siempre a menos de 1 bar, reduciendo la compactación del suelo y aumentando la seguridad en carretera.