Uno de los principales inconvenientes de los neumáticos de lluvia es su gran desconocimiento por parte de los usuarios, que no son plenamente conscientes de la importancia del estado y revisión de las cubiertas.Lluvia2011.1

“El ciudadano de a pie considera que el nuestro no es un país lluvioso, debido a que son escasas las áreas donde más del 50 % del asfalto está mojado”, argumenta una de las firmas consultadas. Además, puesto que nuestra climatología cada vez es más seca (cambio climático), el neumático de lluvia tiene un futuro complicado en España.

Resulta todavía más difícil si tenemos en cuenta el desarrollo de segmentos de neumáticos destinados específicamente para determinados usos o superficies. Esto provoca que sus compradores sean usuarios concienciados o muy informados.

Recordemos, una vez más, que el de lluvia es un neumático con un dibujo especial que evacua con rapidez el agua sobre suelo mojado, pero que también puede ofrecer excelentes prestaciones en seco. De hecho, los propios fabricantes están proponiendo gamas con orientaciones más marcadas hacia el seco o mojado, siempre en función de su posicionamiento comercial y de su presencia o no en primeros equipos.

La tecnología nos conduce hacia dibujos con una mayor capacidad de evacuación y menor ruido, otro de los grandes retos. También pretenden reducir el aquaplaning o deslizamiento del vehículo sobre calzada mojada. Este fenómeno, producido debido a la enorme anchura de la cubierta, reduce su presión sobre el terreno y su consecuente control.

Michelin apunta que las diferentes expectativas de los usuarios y constructores en términos de seguridad y prestaciones en mojado hacen que los neumáticos de verano se diseñen integrando un fuerte componente de utilización en mojado. Un estudio revela que los consumidores valoran en primer lugar la seguridad, en particular sobre mojado, y en segundo la duración y el confort.

Lluvia2011.2En la actualidad se crean neumáticos asimétricos que potencian un lado de la banda de rodamiento para rodaje en seco y el otro para el rodaje en mojado, actuando sobre la tasa de recorte de dibujo y sobre diferentes compuestos entre un lado y otro de la banda de rodamiento.

Mercado

“La situación económica general ha afectado a este segmento como está ocurriendo con el resto”, admiten desde Bridgestone. No en vano, la coyuntura ha provocado una disminución de las ventas de vehículos, algo que está repercutiendo en la venta de todo tipo de neumáticos.

En las zonas más húmedas hay clientes que demandan no un neumático específico de lluvia, sino que cumpla para clima cálidos y húmedos. La inmensa mayoría, continúa la misma firma, se inclina por los neumáticos versátiles, es decir, que los neumáticos de lluvia están decreciendo.

Gracias a las prestaciones en mojado de los neumáticos de verano se cubre la necesidad de prestaciones en mojado de una manera satisfactoria, “no siendo necesaria la búsqueda de un producto específico para lluvia”.

Mientras, en Pirelli apuntan que en los dos últimos años han detectado un notable aumento en las ventas de neumáticos invernales (donde podemos incluir los de lluvia), provocado especialmente por unos inviernos duros y un mayor conocimiento del producto. Sin embargo, confiesan, en nuestro país sigue siendo un segmento pequeño, “aunque en crecimiento”.

La climatología española es más templada que la del resto de países europeos, sobre todo los nórdicos, y eso no hace favorecer la venta de neumáticos específicos para condiciones invernales o de lluvia. Pero en parte del país sí se cumplen esas condiciones durante los meses de más frío.

Buen agarre

Su buen agarre en momentos de fuerte lluvia o superficie extremadamente mojada dependerá dLluvia2011.3e la profundidad de su dibujo, nunca inferior a 1,6 mm. También será clave la presión, pues si es baja producirá una mayor deformación y complicará la trayectoria en curva.

Del mismo modo, si la presión es más alta que la recomendada por el fabricante, la cubierta rebotará en exceso y se producirá una disminución de la adherencia. La previsión al volante, indiquemos una vez más, es fundamental para salvar vidas, tan determinante como el propio estado del vehículo.

En el caso que las condiciones meteorológicas no sean las idóneas, las dificultades se multiplican. Es entonces cuando sacamos el máximo provecho a los neumáticos de lluvia, que minimizan este problema.

Debemos ser conscientes que, al circular con lluvia, el nivel de desgaste de los neumáticos afecta directamente el rendimiento del vehículo, alterando notablemente la seguridad que puedan brindar. Mediante unos neumáticos específicos para lluvia o preparados para este tipo de climas, logramos optimizar las prestaciones de los neumáticos y aumentar la seguridad al máximo.