La lluvia, niebla y bajas temperaturas generalizadas en España que acompañan ante la llegada del invierno, deben suponer un motivo extra para reforzar la protección y seguridad de todos los pasajeros durante un viaje. En este sentido, el equipo de expertos de Midas recoge una serie de recomendaciones y pautas que hay que tener en cuenta durante estos meses de peor climatología.

  • Neumáticos de invierno. Aunque no es una práctica excesivamente extendida en España, lo cierto es que hay áreas en las que bajan tanto las temperaturas durante otoño e invierno que es recomendable colocar neumáticos específicos. Este tipo de ruedas se recomiendan en entornos con temperaturas inferiores a 7ºC.
  • Dibujo de los neumáticos. Se trata del único punto a través del cual el vehículo se agarra al asfalto, por lo que, ante lluvia o zonas de barro provocadas por aguaceros, es importante que las ruedas estén en buen estado para evitar accidentes. Conviene revisar el dibujo de los neumáticos para mantenerlos siempre en torno a 1,6 mm. Como truco es importante recordar que una rueda suele durar entre tres y cuatro años, dependiendo del uso que se haga del vehículo.
  • Presión de las ruedas. Junto con el dibujo, la presión de los neumáticos debe ser vigilada. No basta solo con revisarla antes de un viaje largo, sino que es preciso controlarla durante la época de lluvias para mejorar el agarre también, evitando el aquaplaning.
  • Menor velocidad. Ante cualquier complicación en la carretera provocada por la meteorología como lluvia, hielo u hojas en el suelo durante estos meses, es imprescindible aumentar la prevención al volante. En este sentido, es importante adaptar la velocidad al estado de la calzada, por lo que ante este tipo de situaciones los expertos de Midas recomiendan reducir la velocidad. Asimismo, se debe aumentar la distancia entre vehículos, ya que el agua de la carretera aumenta la distancia de frenado al hacer que las ruedas se deslicen más.
  • Uso de cadenas. Para el resto de conductores, siempre es más recomendable llevar un juego de cadenas en el maletero, sobre todo si se espera circular por carreteras de montaña. La prevención en este caso es asegurarse de que el tipo es el adecuado para los neumáticos que tiene el vehículo, por lo que mirar el libro de mantenimiento del coche ayudará en su elección.
  • Estado de los limpiaparabrisas. Este elemento también es importante para garantizar una mejor conducción, ya que de su buen estado dependerá una mejor visión durante la conducción con lluvia. Cuando se detecte una mala limpieza o retirada de las partículas del parabrisas, será momento de cambiar las escobillas.
  • Batería cargada. Durante la conducción con baja temperatura, lluvia o nieve no solo sufren los elementos externos del coche, sino que también hay que proteger las partes más cercanas al motor. La batería es uno de esos componentes esenciales y a la que hay que prestar especial atención, sobre todo en caso de heladas, ya que al arrancar el vehículo puede verse forzada. Lo mejor, arrancar poco a poco para evitar un sobreesfuerzo de la maquinaria.
  • Líquido refrigerante. El nivel de este líquido es imprescindible para garantizar una correcta temperatura del motor, evitando recalentamientos también en momentos de bajas temperatura.