Rodriguez1Juan José Rodríguez Perdigones, natural de Arcos de la Frontera (Cádiz, 1.951), es una de las personas más implicadas de nuestro sector. Trabajador incansable, es el actual presidente de CIRA y gerente de “Ribot Recanvis”, negocio ubicado en Sabadell. Quisimos mantener con él una charla de la asociación, su propia empresa y Expomóvil Comercial, la feria que tendrá lugar en Barcelona el próximo mes de marzo.

Texto: Antonio Conde

¿Quién es Juan José Rodríguez Perdigones?

Nazco en Arcos de la Frontera (Cádiz) en 1.951 y vengo a los cuatro años con mis padres a Barcelona. Las vivencias que me quedan de esa época es que se trataba de unos tiempos muy difíciles, incluso en la Ciudad Condal. Mi padre, que trabajaba como cobrador en la compañía de autobuses, era un gran aficionado al cante y no se le daba mal. Mantenía además muchos contactos en el ambiente andaluz. Íbamos, por ese tiempo, a locales andaluces, en los que había actuaciones, no profesionales, y allí le surgió un contrato como cantaor de flamenco en una sala de fiestas de París. Marchamos toda la familia a Francia.

¿Hasta cuándo estuviste en el país vecino?

En un primer momento fueron cuatro años. Regresamos a España, pero a mi padre le ofrecieron otro contrato de cuatro temporadas más y nos volvimos a ir a Francia. Tendría unos 16-17 años. Poco después conocí a mi mujer, Chantal.

¿Cómo te iniciaste en el sector?

Al volver definitivamente a España y realizar el servicio militar, me compré una furgoneta, como autónomo, y me hice repartidor, trabajo que ya había desempeñado en Francia.

Entonces, un amigo mío, propietario de una agencia Renault, me comentó que necesitan un chófer en “Uriarte y Zamarrón”, en su tiempo una de las tiendas más destacadas del recambio. Era el año 1.976.

Y seguiste creciendo.

La empresa me brindó años más tarde la posibilidad de seguir como comercial. Me incorporé inmediatamente, en 1.980. Cinco años después me propusieron hacerme responsable de las tres delegaciones de Barcelona y poco a poco fui introduciéndome en el sector.

¿Te planteaste entonces ponerte por tu cuenta?

“Uriarte y Zamarrón” entró en suspensión de pagos y pensé a partir de ese momento dirigir mi propia empresa. Decidí hacerlo en Sabadell porque era la zona que dominaba, debido a que, mientras estaba de delegado en Uriarte, seguía haciendo las funciones de vendedor, por las tardes.   

Rodrguez2¿Por qué “Recanvis Ribot”?

El nombre es por la calle de nuestra primera ubicación, en 1.990. Comencé en sociedad con el director general de Uriarte, Joaquín Zamarrón, que me propuso montar una tienda independiente, para ver si podía funcionar sin la ayuda de un grupo importante. La idea era que, si funcionaba, se incorporaría a la compañía principal.

¿Cuántos años estuvisteis juntos?

Bastantes. El negocio funcionó, pero “Uriarte y Zamarrón” no acababa de despegar, con numerosos problemas laborables. Fuimos socios hasta 2.005.

¿En 2.005 le compras su parte de la empresa?

Sí, porque las perspectivas antiguas ya no me interesaban. Había dos opciones: él se quedaba la empresa y yo me iba, o lo hacía yo. Mi criterio era muy conservador y el suyo era distinto. No estaba de acuerdo y aguanté muchos años, incluso en detrimento de las reservas, pero no podía ser.

¿Ahora dispones de un local nuevo?

Sí, desde 2.007. Contamos con 500 m2, duplicados, en dos pisos, entre oficinas, tienda y almacén. Tenemos 17 empleados en una empresa familiar, en la que están involucrados mi mujer, que lleva la administración, y mis dos hijos, Daniel y Juanjo. La función del primero es estar al cargo de la tienda y comercial, mientras Juanjo ejerce de todo, factura, hace albaranes, reparte,… Disponemos asimismo de cinco repartidores, dos en mostrador y seis comerciales.

¿Has fundado recientemente una nueva empresa, Olicat?

Sí, en 2.009. Olicat es una empresa dedicada en exclusiva a la venta de lubricantes. Se gestiona aquí comercial y administrativamente, pero es independiente. Disponemos de más de 20 marcas. Nosotros ya vendíamos lubricantes como “Ribot Recanvis”, con un volumen importante, pero nos surgió la posibilidad, mediante nuestro distribuidor en Madrid, Carol Distribuciones, de crear una empresa. El año pasado duplicamos el pasado y éste, alrededor del 40 % más. Nuestra área de influencia igualmente es Barcelona y el Vallès.

Pasemos a otro tema. ¿Cómo llegaste a plantearte presidir CIRA?

Tras el fallecimiento de Francisco Quintana, primer presidente de la asociación, se creó una comisión, compuesta por los diferentes asociados, y al acudir a esa reunión, aprecié que en la junta únicamente había grandes distribuidores y no pequeños recambistas. Me dijeron que si quería estar, debía presentarme, y lo hice como vocal.

¿Accedes poco después como presidente?

Josep Gratti, el posterior presidente, dimitió, y tomó el relevo Manel Díaz. Dimitió su junta y CIRA en ese momento se disolvía. Yo, como suelo tener buenas relaciones, convoqué a los asociados más destacados de Cataluña, para que CIRA siguiera. Rodriguez3Me apoyaron todos y debido a que yo era independiente, decidieron que fuera el presidente. Fue un poco por coincidencia.

¿En qué situación encontraste la asociación?

Económicamente estaba muy mal, en quiebra, con una trabajadora, que era Rosa Calsina, secretaria ya de la época de Francisco Quintana.

¿Qué acciones llevaste a cabo a partir de ese momento?

Trabajar, moverse, establecer contactos, apoyos, buscar ayudas en las instituciones,… La asociación se subvenciona con la cuota de los asociados (120), que es 175 € al trimestre.

¿Qué gana el asociado?

Un tema básico en las asociaciones es el aspecto laboral. CIRA, por ejemplo, está en UPM (Unión Patronal Metalúrgica), que es la que negocia el convenio, la que sabe todas las normativas laborales. Fiscalmente, CIRA manda un sinnúmero de correos en los que hay subvenciones, normativas fiscales, temas laborales con reducciones,…

Explícame los cursillos formativos. ¿Quién los da y quién los controla?

UPM tiene asignada una cantidad económica designada a los cursillos de formación, como todas las patronales. Debido a que nosotros estamos en ella tenemos participación. UPM controla todo el funcionamiento del cursillo.

Parece ser que cada taller debe contar con un profesional que tenga el carnet de manipulador de aire acondicionado y gases fluorados. ¿A partir de ahí ha llegado la demanda masiva de cursillos?

Sí, es un Real Decreto que apareció y tienen que cumplimentar este cursillo de 40 horas, que no es mucho más extenso que cualquier otro de aire acondicionado. En este caso hace mucho hincapié en el aspecto medioambiental y de los nuevos gases.

¿La demanda es mayor que la oferta?

Es posible. Realizamos alrededor de unos ocho cursillos, de unas 20-25 personas. En los cursillos hay dos premisas, que estén homologados la persona que los implanta y el lugar donde se lleva a cabo. Todo ello se debe planificar.

¿Cuántas horas le dedicas a CIRA, una asociación sin ánimo de lucro y en la que el presidente no cobra nada?

No se puede cuantificar, porque es continuo y lo hago al mismo tiempo que llevo mi trabajo en “Ribot Recanvis”.  Siempre intento que CIRA no se gaste dinero, e incluso en muchas ocasiones lo he puesto yo de mi propio bolsillo.

¿Cómo haces para dirigir CIRA y tu propia empresa?

Tengo una forma de trabajar muy dinámica y haciendo muchas horas. Muchos días llego a la oficina a las 7 horas, finalizando la jornada a las 20.30 horas, más o menos. Los asuntos de CIRA los entremezclo entre los de mi empresa, como te he comentado anteriormente. Repaso todo lo que tengo y voy liquidando lo más urgente.

Tengo una ventaja, ya que por la sede de CIRA aparezco poco. Entiendo que tampoco hace falta: tenemos a Magda Grau, la directora de cursillos de la UPM, que lo está haciendo muy bien y cada vez está más implicada. Uno de los grandes aciertos de la asociación fue unirse a la patronal, porque así ya no estábamos solos. Los costes han bajado muchísimo y se han comedido los gastos.

¿Estás planteándote volver a presentarte a las siguiente elecciones?

Haremos una convocatoria y si alguien se presenta, quizás no lo hago yo. Sí me gustaría que, tras todo el trabajo que hemos hecho y constituido, no entre el siguiente con ánimos de personalismos.

Hablemos de otro asunto: es ya una realidad la vuelta de Expomóvil a Barcelona. ¿Qué labor de apoyo ha realizado CIRA para potenciar esta feria?

El equipo de marketing de CIRA ya repartió promociones de Expomóvil durante la última edición de Motortec Automechanika Ibérica. La asociación, además, ha hecho de todo: contactos, reuniones, infinidad de llamadas, viajes,… CIRA y yo mismo nos hemos implicado muchísimo.

¿Qué sensación te transmite?

No soy un experto, pero por lo que me dicen, va bien. Todo el equipo de Fira Barcelona está en movimiento y ahora hay más gente implicada, el comité está constituido,… Recordar, en este sentido, que el resto de asociaciones han apoyado el proyecto desde el principio.

¿Puede tener posibilidades de éxito?

Creo que sí. Hay mucha gente implicada, repito, y se han hecho las cosas mejor de lo que pensaba. Cuando se iniciaron los trámites de establecer una feria en Barcelona, a petición de UPM, se querían hacer las cosas más deprisa. Pero ante los primeros problemas, se ha desarrollado el proyecto de un modo más tranquilo, con más cautela.

¿Cuáles son las próximas acciones de CIRA?

Ahora mismo, la feria. Estamos plenamente volcados en un proyecto que es muy importante, para todo el sector. La idea es montar un multistand de asociaciones, en el que siempre haya movimiento, creando una zona común.