La reducción de costes llevada a cabo por BMW en Alemania ha llevado a los concesionarios de su red a una escasez de piezas de recambio, derivando en un alargamiento de los plazos de entrega y en la consecuente frustración por parte de los clientes.

Los puntos de distribución llevan alrededor de un mes en una difícil situación, debido a las interrupciones en el suministro de componentes por parte de sus proveedores. "Un total de 1.200 coches están depositados en los concesionarios y no pueden ser reparados", asegura Manfred Schoch, líder sindical, culpando a la gestión de la marca.

Mientras, desde BMW confirman el retraso, pero afirman que la situación está mejorando. Según palabras de la propia compañía, no existe a día de hoy un retraso de más del 5% de todos los suministros de piezas a los concesionarios con sede en Alemania.