Dirigentes de la Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículos Automotores (Anfavea) señalaron que no atenderán el pedido oficial de firmar un compromiso que pidieron las autoridades argentinas durante una reunión con la secretaria de Desarrollo de la Producción, Heloisa Menezes.

Los argentinos quieren un acuerdo que obligue a las industrias brasileñas a comprar un volumen pre-definido de recambios en el mercado vecino, a lo que se oponen las firmas.

Las fábricas que están en Brasil estarían dispuestas a ceder a algunas exigencias, pues comenzaron a aceptar la demanda argentina para que vuelva el régimen anterior, de comercio monitoreado, en lugar del libre intercambio de automóviles, que está en vigor en función del acuerdo entre los dos países.

El gobierno de Cristina Kirchner busca reinstalar el régimen 'flex', en el cual las ventas a Brasil se limitan a un porcentaje del total comprado en automóviles y componentes a las fábricas argentinas.

El problema es la regla del comercio compensado, que debe establecerse en un nuevo acuerdo automoción. Hasta junio del año pasado, cuando entró en vigor el libre comercio, los brasileños podían exportar a los argentinos hasta 1,95 dólares por cada dólar importado.

Argentina quiere retomar ese límite, bajando la proporción a 1,3 dólares por cada dólar en compras. Anfavea, que en principio había rechazado el modelo 'flex', está ahora más dispuesta a la propuesta, pero únicamente si se vuelve a imponer la proporción vigente el año pasado.