Representantes de los gobiernos de México y Brasil tienen previsto reunirse este viernes en Brasilia para establecer un nuevo acuerdo en el comercio de automóviles y autopartes.

El subsecretario mexicano de Comercio Exterior, Francisco Leopoldo de Rosenzweig, viajó a Brasil y se encontrará con el secretario ejecutivo del Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior (MDIC) brasileño, Iván Ramalho, y con miembros del Ministerio de Relaciones Exteriores.

 

En la reunión se debatirá el nuevo marco para el comercio bilateral de automóviles, debido a que las restricciones que impuso Brasil en 2012 a las importaciones de vehículos mexicanos bajo el Acuerdo de Complementación Económica No. 55 todavía no existe un compromiso para prorrogarlas o eliminarlas.

Los Gobiernos de Brasil y México acordaron ese año limitar e imponer cuotas a la importación de los vehículos y componentes fabricados en el país azteca, pues éstos son mucho más competitivos que sus homólogos brasileños. Teóricamente los dos países deben volver al libre comercio de coches a partir del 18 de marzo, situación que defiende el Gobierno mexicano y que respaldan los sectores privados de México y Brasil.

Sin embargo, el Ejecutivo brasileño buscará reducir el valor de la cuota de vehículos que importa desde México, además de querer prolongar el sistema de cupos mientras negocia un acuerdo de libre comercio más amplio que incluya maquinaria pesada y alimentos.

La principal preocupación de Brasil es que, ante la alta competitividad de los autos y autopartes mexicanas, además de la complementariedad de ambos sectores automociones, las importaciones de vehículos mexicanos aumenten con fuerza y provoquen un mayor desequilibrio en la balanza comercial.

"Brasil quiere reducir las cuotas como una forma de reducir el déficit (comercial) con México", sostiene una de las fuentes anónimas. De hecho, México mantiene desde 2011 un superávit comercial con Brasil, y el año pasado la balanza comercial entre los dos países finalizó con un superávit a favor de México de 1,693 millones de dólares (poco menos de 1.500 millones de euros).

México, recordemos, superó el pasado ejercicio a Brasil y se situó como el mayor productor de automóviles de América Latina, al registrar récords de producción, exportación y ventas nacionales.

Por su parte, que hasta hace un año lideraba la fabricación de vehículos del continente latinoamericano como consecuencia de un mercado por entonces pujante y tres veces el tamaño del mexicano, sigue acumulando datos negativos.