Colombia estudia levantar restricciones arancelarias para la importación de recambios, en busca de impulsar el ensamblaje local. La producción industrial es el principal problema económico de un país azotado por los casi cinco años de apreciación de su moneda, el peso, que abarata el precio de los bienes y servicios importados, restando competitividad a las empresas locales.

En este sentido, entre enero y agosto la producción industrial acumuló una caída de 2,8% con respecto al mismo periodo del año pasado, mientras que las ventas minoristas subieron un 3,7%.

"Normalmente teníamos un cierto nivel de protección para los recambios nacionales y para darle competitividad a este sector, vamos a tener que movernos hacia la eliminación de restricciones, para que la industria de ensamblaje de vehículos en Colombia no desaparezca", expuso el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas.

Cárdenas asimismo resaltó la alta contribución del sector automotriz sobre la economía, teniendo en cuenta el número de puestos de trabajo que genera por su cadena de producción.

Al tiempo que el peso colombiano se fortaleció frente al dólar , las compañías que ensamblan vehículos en el país perdieron el liderazgo de ventas locales contra los vehículos importados, especialmente los procedentes de Asia.

En Colombia operan Chevrolet, que ensambla vehículos de General Motors, Sofasa de Renault y la Compañía Colombiana Automotriz, de Mazda. De ellas, únicamente Chevrolet produce un modelo de automóvil con la totalidad de sus componentes elaboradas en Colombia. .

Cárdenas hizo entonces un llamamiento a los habitantes del país, para que prefieran productos colombianos que impulsen la industria, aunque descartó imponer medidas arancelarias para encarecer las importaciones. "El producto importado es un producto que no genera empleo y es necesario en igualdad de condiciones darle prioridad al producto nacional", aseguró.