Persiste el bajo nivel de vehículos asegurados en Colombia - únicamente el 32% -, a pesar del alto riesgo de verse involucrado en un accidente de tráfico o ser víctima del robo del coche.

En palabras de la Federación de Aseguradores Colombianos (Fasecolda), en septiembre de 2013 poco más de dos millones de unidades cuentan con un seguro voluntario de automóviles, sobre un ponderado de más de cinco millones de vehículos. 

Según la entidad, “este número de vehículos asegurados corresponde al 32% del parque automotor estimado, pese a que en el mercado se pueden conseguir pólizas de acuerdo a las necesidades de aseguramiento del cliente y a precios asequibles”. 

El grueso de los vehículos asegurados corresponde a los nuevos o usados comercializados mediante algún tipo de financiación, ya que se le exige al propietario una póliza que ampare el vehículo, y obviamente, la deuda. 

“Esto significa que una vez el propietario termina de pagar el vehículo, la gran mayoría, no continúa con la póliza voluntaria”, se lamentan. 

Este hecho preocupa, pues en un país con altas tasas de accidentalidad el estar asegurado se convierte en una obligación responsable consigo mismo y con los demás, “debido a que nadie está exento de sufrir una adversidad”.