Los principales fabricantes de automóviles de Estados Unidos han dado a conocer significativos aumentos de ventas durante el pasado mes de agosto. General Motors aumento un 14,7%, con las mejores cifras mensuales desde septiembre de 2008. En el caso de Ford, la demanda fue de un 12,2% más que en agosto de 2012 y la mayor desde 2006. Chrysler, el tercer fabricante estadounidense, logró su mejor mes de ventas en seis años con 162.552 vehículos, un 11,5% más que en 2012. La situación se repitió entre los restantes fabricantes.

Toyota, el primer fabricante mundial pero que en los últimos meses ha sufrido en Estados Unidos, también tuvo en agosto su mejor mes de ventas en los últimos cinco años. El grupo Toyota (compuesto por las marcas Toyota, Lexus y Scion) vendió 231.537 vehículos, superando las ventas de Ford, lo que supuso "el final de un gran verano" para el fabricante. Otro fabricante japonés, el grupo Honda, vendió 166.432 vehículos, un aumento del 26,7% gracias al atractivo de modelos como el todoterreno urbano CR-V. El grupo Nissan siguió la misma pauta: un aumento del 22,2%. Y las dos surcoreanas, Hyundai y Kia, también disfrutaron buenas ventas aunque en su caso los aumentos de demanda fueron inferiores al 10%.
Hyundai vendió la cifra récord de 66.101 vehículos, un aumento del 8%, mientras que Kia reportó la demanda de 52.025 unidades, un 4% más que en 2012. El único de los grandes fabricantes que no ganó en agosto fue la marca alemana Volkswagen. Sus ventas fueron 40.342 vehículos, un 1,6% menos hace un año.
Las cifras reveladas hoy por los fabricantes indican que durante el mes de agosto se vendieron entre 1,3 y 1,4 millones de vehículos, un aumento del más del 10%. Ese ritmo de ventas de agosto es el equivalente a unas ventas anuales de unos 15,5 millones de unidades, cifras no alcanzadas en Estados Unidos desde el inicio de la crisis financiera en 2008.