El gobierno de Francia, a apenas dos meses de la Cumbre del Clima, que tendrá lugar en París, sigue con su lucha contra las contaminantes particulas finas emitidas por la combustión del gasóleo.

 

En este sentido, Ségolène Royal, ministra de Ecología, anunció una ampliación de las subvenciones para los que cambien sus viejos vehículos diésel por un coche eléctrico.
Hasta ahora, la ayuda de hasta 10.000 euros para incentivar la compra de un coche limpio estaba destinada a sustituir los motores diésel de más de 15 años de antigüedad.

Con la nueva medida, la subvención se aplicará también a los coches de más de 10 años equipados con este tipo de motor. De hecho, la intención es fomentar la fabricación de coches limpios a precios populares, entre 5.000 y 8.000 euros.

Particulares, empresas y ayuntamientos pueden solicitar subvenciones de hasta 10.000 euros para comprar o alquilar durante al menos dos años un coche eléctrico, y de 6.500 euros para uno híbrido recargable, a condición de llevar al desguace un diésel puesto en circulación antes del 2001.