La ministra francesa de Ecología, Ségolène Royal, indicó que las ventajas fiscales existentes para la compra de vehículos diésel van a acabar en tres años, en el marco de las acciones para luchar contra la contaminación ambiental.

En este sentido, en los presupuestos del próximo año ya habrá medidas sobre las deducciones del IVA que pueden todavía aplicarse las empresas por la compra de un vehículo diésel y no para uno de gasolina.

Por otro lado, avanzó que se prolongará la ayuda de 10.000 euros para la compra de un vehículo eléctrico. Recordemos que desde comienzos de año se han matriculado 12.000 vehículos eléctricos de Francia, que se ha convertido así en el primer mercado europeo con este tipo de propulsión.