El sector brasileño del automóvil ha perdido más de 200.000 puestos de trabajo directos en los últimos dos años, mientras que algunas de las empresas, como las filiales de Volkswagen y Mercedes-Benz, han adoptado programas de bajas voluntarias para evitar despidos directos. Según recoge la Agencia EFE, los sindicatos calculan que de los más de 200.000 puestos de trabajo perdidos, 124.000 se perdieron en concesionario, 50.000 en las fábricas y 31.000 en la industria del recambio.

Por su parte, las ventas de vehículos nuevos en Brasil alcanzaron las 1,35 millones de unidades entre enero y agosto, con una caída del 23% respecto al mismo periodo de 2015, de acuerdo a los datos de la Federación Nacional de Distribuidores de Vehículos Automotores (Fenabrave). En cuanto al mes de agosto, la Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículos Automotores (Anfavea) indica que Brasil fabricó 177.700 vehículos, un 18,4% menos respecto al mismo mes del año anterior.

A pesar de ese escenario, las grandes compañías automovilísticas apuestan en que se inicie la recuperación en el país, cuyo Producto Interior Bruto (PIB) disminuyó un 3,8% en 2015 y se prevé que este año lo haga en un 3,2%. Sin embargo, la previsiones de los expertos apuntan a una recuperación para 2017, con una subida del PIB del 1,3%.

Respecto al comercio exterior, las exportaciones alcanzaron las 417.000 unidades en 2015, un 25% que en 2014, aunque este número podría superar los 500.000 vehículos a final de año. Según las patronales brasileñas, la producción, que en 2014 fue de 3,7 millones de unidades, podría caer este año hasta los 2,3 millones.

Para alcanzar el nivel de más de tres millones de unidades vendidas, promedio entre 2009 y 2014, deberán pasar “mínimo cuatro años” de ajustes y “llegar al exterior con más fuerza”, señala Rodrigo Custodio, director del área de automóvil en Sudamérica de Roland Berger. A esta lentitud en la recuperación también se refiere el presidente de la Anfavea, Antonio Megale, quien calcula un retroceso del 19% de las ventas en 2016, pero augura un repunte al año que viene.