China ha comenzado a competir exitosamente en la industria automoción de Estados Unidos y se ha convertido en el principal competidor de México en la proveeduría externa de componentes en ese mercado.

Las ventas de recambios de origen chino en Estados Unidos equivalen a poco más de una tercera parte de las de México, pero se han mantenido más dinámicas y algunos analistas prevén que China seguirá incrementando ahí sus exportaciones automoción en los próximos años.

 

De enero a julio de 2015, los envíos de recambios de China al mercado estadounidense fueron de 11.130 millones de dólares (cerca de 10.000 millones de euros) y los de México de 30.547 millones de dólares (unos 27.300 millones de euros), con los primeros creciendo 30,6% y los segundos 25,9% frente al mismo periodo de 2012.

"La tendencia de la participación de China en Estados Unidos es creciente, pero sus ventas se destinan a repuestos en su mayoría, con menores precios conseguidos con subsidios y menores calidades", advirtió Alberto Bustamante, director de comercio exterior de la Industria Nacional de Autopartes (INA).

La INA y sus pares de Estados Unidos, la Asociación de Proveedores de Equipo Original (OESA), y de Canadá, la Asociación de Fabricantes de Autopartes (APMA), se han reunido para evaluar cambios en la normatividad de América del Norte dirigidos a aumentar los estándares de calidad comercial de los componentes.