El 74% de los vehículos que circulan por calles y carreteras de México, 22,5 millones de vehículos, no están asegurados y, por lo tanto, la mayoría de ellos no tiene la capacidad para afrontar daños materiales y humanos en caso de accidente. Conducir un vehículo representa una responsabilidad social y legal, pues nadie está exento de un accidente que, en el menor de los casos, producen daños materiales y, en el peor, lesiones graves o muerte. Eso parece no estar en la mente de todos esos conductores.

El Centro de Experimentación y Seguridad Vial México (Cesvi) señala que como consecuencia de lo anterior, la mayor parte de los conductores y peatones que son víctimas de un accidente se encuentra desprotegida y obtiene una mínima, incluso nula, indemnización en caso de muerte, discapacidad o lesión.

Aunque 14 de los 32 estados del país tienen en sus leyes el seguro obligatorio, no se hace una inspección para conocer si se cumple con las leyes, ni existen sanciones a quienes no siguen ordenamiento. En el Distrito Federal y Nuevo León, las entidades que más han trabajado en este tema, sólo la mitad de los vehículos está asegurada.