El fabricante estadounidense General Motors ha sido multado en Venezuela con 500.000 bolívares (cerca de 80.000 euros) por inflar los precios de los vehículos entre un 200-400%, informó el ministro de Industrias, Ricardo Menéndez, tras encabezar una inspección en la planta de GM ubicada en la ciudad de Valencia.

"Hemos encontrado márgenes de ganancias que deben ser catalogados de usura", manifestó el ministro sobre los resultados de la inspección, que también abarcan otros concesionarios de la firma en el país.

Seguidamente, Menéndez señaló que también se investiga a la compañía estadounidense para determinar qué hizo con los dólares asignados por el Estado para la adquisición de repuestos y ensamblaje de vehículos, dentro del control que rige en Venezuela desde hace una década.

El dólar se cotiza oficialmente en 6,30 bolívares, mientras que en el mercado 'negro' se acerca a los 60 bolívares. El gobierno expone que vende divisas a precio oficial al sector comercial, al tiempo que los empresarios sostienen que se ha restringido el acceso a la divisa.

Menéndez aseguró asimismo que el gobierno ordenó a GM retirar un impuesto artificial al margen de la ley del 6% al 7%, que supuestamente agregaba a los compradores cuando adquirían un vehículo en un concesionario.

La inspección se inscribe dentro de acciones de fiscalización que impulsa el Ejecutivo a plantas industriales, tiendas y distribuidoras acusadas de especulación.

Esas medidas, catalogadas por el presidente Nicolás Maduro como una "guerra económica contra la burguesía y el imperialismo", han generado rechazo entre los empresarios, que advierten del riesgo de mayor escasez de productos y menor inversión.