Con motivo de su Asamblea General Anual, la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA) ha publicado los últimos datos sobre el sector del automóvil de la UE revisando su pronóstico para 2017, con un crecimiento de las matriculaciones de entre un 1,5% y 2%. Ésto representa una ligera revisión al alza de las previsiones iniciales de enero, que cifraban el crecimiento en alrededor del 1%.

Según sus propios datos, más de 12,5 millones de europeos trabajan directa o indirectamente en el sector del automóvil, lo que representa un 5,7% del empleo total de la UE. Por su parte, la producción de turismos aumentó un 2,7% en 2016, hasta las 16,5 millones de unidades, casi llegando al nivel de 2007, anterior a la crisis, de 16,6 millones de automóviles.

Similar a la tendencia de producción, después de seis años consecutivos de declive tras la crisis, las ventas de automóviles nuevos crecieron un 6,8% en 2016, con lo que el número total de vehículos vendidos ascendió a 14,6 millones de unidades, el volumen más alto en nueve años.

“A pesar de las tendencias positivas, se espera que la incertidumbre eclipse nuestro sector en los próximos años. Por consiguiente, instamos a la Unión Europea a que continúe sus esfuerzos para salvaguardar la competitividad de nuestra industria y garantizar un acceso equitativo al mercado mundial “, ha declarado Erik Jonnaert, secretario general de ACEA. “Al mismo tiempo, nuestra industria mantiene su compromiso de hacer frente a los retos del futuro, mediante la inversión en soluciones de movilidad innovadoras que son más limpia, seguras y más inteligentes. Ésto también se refleja en los esfuerzos actuales de los fabricantes para reducir su huella ambiental”.

A pesar de que la producción de vehículos va en aumento desde 2013, los fabricantes han sido capaces de disminuir las emisiones de CO2, consumo de energía, el consumo de agua y generación de residuos. Las emisiones de CO2 por automóvil producido se redujeron en un 25,8% entre 2007 y 2016.